El jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez, abandonó ayer Managua, donde se convirtió en el principal protagonista de la investidura del sandinista Daniel Ortega como Presidente de Nicaragua.
“Me voy, pero volveré”, dijo Chávez a los periodistas, antes de subir al avión de las Fuerzas Armadas venezolana.
Chávez llegó al Aeropuerto Internacional de Managua a bordo de una camioneta Mercedes Benz, propiedad del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), acompañado de Ortega y la esposa de éste, Rosario Murillo.
El mandatario venezolano, quien llegó tarde a la investidura de Ortega el pasado 10, mismo día en que Chávez asumió un nuevo mandato de seis años, fue despedido también por el cardenal nicaragüense Miguel Obando y Bravo.
También por el ex candidato presidencial Edén Pastora Gómez, mejor conocido como “Comandante Cero”, y el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua, Roberto Rivas, entre otros funcionarios del actual gobierno.
Chávez, en declaraciones a los periodistas, aseguró que “todo el petróleo que Nicaragua necesita para los próximos 200 años está en Venezuela”, al ratificar su compromiso de apoyar con combustible al gobierno de Ortega.
El mandatario venezolano reiteró que cumplirá los 15 convenios que suscribió en Managua con Ortega.