Durante su campaña electoral, el ahora presidente Daniel Ortega prometió “acabar con los megasalarios” de los funcionarios públicos, como una medida para combatir la pobreza. Sin embargo, hasta ayer, algunos funcionarios de su gobierno consultados por LA PRENSA desconocían si tal medida se aplicaría.
Nelson Artola, nuevo titular del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), explicó que de acuerdo a la planilla del Estado, su salario absoluto en ese ente anda por los 106 mil córdobas mensuales.
“Aun no sé cuánto es el salario específico, pero aunque aún no nos hayan hablado de reducciones salariales, estoy dispuesto a reducirme con mucho gusto ese salario”, dijo Artola al ser consultado sobre la supuesta medida de reducción salarial en el Gobierno, para fortalecer el combate a la pobreza.
REFORMAR LEYES
De acuerdo a Omar Cabezas Lacayo, Procurador de Derechos Humanos, el salario de funcionarios públicos de entes autónomos de fiscalización debe ser regulado a través de reformas a la ley, aunque no especificó cuál ley.
“Nosotros (entes fiscalizadores) fuimos creados por leyes, entonces estas mismas deben ser revisadas para el tema del salario. Además, esta institución (Procuraduría de Derechos Humanos) es la cenicienta del Gobierno”, dijo Cabezas Lacayo, cuyo salario supera los 90 mil córdobas.
No obstante, el funcionario de derechos humanos dijo celebrar una iniciativa de reducción salarial.
El salario de otros funcionarios, como el titular del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) también supera los noventa mil córdobas, una situación que fue denunciada en diferentes ocasiones por el sindicato de trabajadores de esa institución, quienes demandaban seguridad laboral.
LORÍO NO QUIERE NADA CON LOS MEDIOS
La nueva titular del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), Amanda Lorío, dijo que no opinaría sobre la cartera que asumió, para “no inventar”, y añadió que todavía no tiene un plan de trabajo en su nuevo cargo.
Lorío continuó negándose a brindar declaraciones a los medios de comunicación. Antes lo hacía bajo el argumento de que no había tomado posesión como ministra, sin embargo, ayer dijo que no podía opinar del Marena “porque no tengo nada qué decir”.
El Marena es uno de los ministerios que podría alcanzar mayor relevancia a medida que haya más conciencia sobre la protección de los recursos naturales para lograr un desarrollo económico sostenible, y además por el despilfarro de dinero en las donaciones, denunciado por las autoridades salientes, pero la ministra insistió en que no tenía nada qué decir al respecto.
Lorío expresó que no hablaría hasta poner orden en el Marena, lo que incluía “hacer funcionar Relaciones Públicas”.
Al recordarle a Lorío que esa oficina siempre ha dado información, a excepción de los últimos dos días, la ministra respondió que no hablaría porque “no podemos dar información que luego la tergiversan los medios (de comunicación), porque son amarillistas”.
Sin embargo, hasta entonces Lorío no había dado declaraciones que se le pudieran interpretar de forma equivocada, pero insistió en que “voy a decir cuando tenga algo qué decir, no voy a inventar”.
INCÓMODA
La ministra ya estaba alterada desde que se le consultó sobre la promesa del presidente Daniel Ortega, de eliminar los megasalarios. Antes de contestar que fuéramos con esa pregunta a donde el ministro del Trabajo o a donde el mandatario, intentó escurrirse entre la gente que visitaba uno de los hoteles capitalinos.
Finalmente, Lorío dijo que como ministra buscaría “recuperar los recursos humanos, evitar que Nicaragua siga siendo sangrada por las compañías que lo único que quieren es su ganancia y no el bienestar común”, y que el Marena sería una institución abierta.