El gobierno de EE.UU. considera que el ataque con un cohete perpetrado ayer contra su Embajada en Atenas, es un “incidente aislado”, aunque precisó que todavía está siendo investigado.
“Creemos que es un incidente aislado. El gobierno griego lo está investigando y también el de EE.UU.”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.
El atentado ocurrió la madrugada del viernes, cuando un cohete alcanzó el edificio de la Embajada sin provocar heridos.
Las autoridades griegas informaron que el grupo “Lucha Revolucionaria” se atribuyó su autoría en una llamada telefónica a la compañía de seguridad que vigila la legación.
“Hay varios de estos grupos anarquistas en Grecia y a veces son violentos”, según el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, quien precisó que, por el momento, no se puede confirmar la autoría del atentado, que provocó daños menores en la Embajada.
McCormack explicó que Washington coopera con las autoridades griegas.
Este ataque ha sido el primero que se produce contra la Embajada de EE.UU. en Atenas desde hace once años, cuando terroristas de la organización griega “17 de Noviembre”, desmantelada en 2002, dispararon con una bazooka contra el patio de la legación en un siniestro que tampoco causó víctimas.
El grupo “Lucha Revolucionaria” reivindica atentados con explosivos desde 2003.
El más espectacular fue el perpetrado contra un cuartel de policía de Atenas en mayo de 2004, cien días antes de los Juegos Olímpicos, que fue seguido por acciones contra varios ministerios en 2005.
El atentado del viernes se suma a una amplia lista de ataques contra ciudadanos o intereses estadounidenses desde que en 1975 fue asesinado el jefe de la CIA en la capital griega, Richard Welch.
Muchas de estas acciones terroristas, que cobraron especial virulencia a finales de los años 80 y en los 90, fueron perpetradas por “17 de Noviembre”, un grupo terrorista griego surgido en 1973, de carácter izquierdista, antiestadounidense y contrario a la OTAN.