Madrid. - Los países de Latinoamérica viven "momentos trascendentales" para su futuro inmediato con el deber de solucionar problemas como la falta de cohesión social, la desigualdad, la exclusión y la pobreza, según dijo hoy la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner.
La comisaria pronunció una conferencia en Madrid en la que insistió en los retos y oportunidades que tienen los países de la región y en la que expresó la voluntad europea de ayudar, en un momento -dijo- en que comienzan unos "agitados pero hermosos días de esperanza" para Latinoamérica.
En la Tribuna Iberoamericana, que auspician la Agencia Efe y la Casa de América, Benita Ferrero-Waldner hizo un balance positivo de 2006 en Latinoamérica y destacó el hecho de que los diferentes procesos electorales -"más allá de los supuestos giros a la izquierda"- se hayan celebrado en condiciones de "transparencia y legitimidad democrática".
También citó cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), según las cuales la región ha crecido un 5.3 por ciento durante el último año y desde 2003 la renta per cápita ha crecido un 11.7 por ciento.
Ferrero-Waldner reconoció además que el desempleo y la deuda exterior han disminuido y que han aumentado el consumo y la inversión.
Con respecto al vínculo euro-latinoamericano, la comisaria destacó que 2006 fue fructífero y que así quedó demostrado en mayo pasado en la Cumbre UE-Latinoamérica de Viena, en la que dijo, "se confirmó la consolidación y la madurez" de la asociación estratégica bilateral.
Sin embargo, la comisaria llamó la atención sobre algunas "tensiones importantes" como las vividas en los procesos electorales de Bolivia, México, Nicaragua, Perú y Venezuela, de los que sí destacó que, "por fortuna", se desarrollaron en un marco libre y pacífico.
"TENSIONES"
Para la comisaria europea, en todo caso, esas "tensiones" son un síntoma de la existencia de "problemas subyacentes", entre los que citó la falta de cohesión social, que la Cumbre de Viena estableció como el mayor desafío que afronta Latinoamérica.
"La desigualdad, la exclusión y la pobreza constituyen problemas cuyas consecuencias políticas, económicas y sociales son muy alarmantes, más allá de los indicadores de pobreza y desigualdad", dijo Ferrero-Waldner, que aludió a un informe del Banco Mundial (BM), según el cual Latinoamérica tiene el más alto porcentaje mundial de criminalidad.
En cuanto a los procesos de integración regional, la comisaria criticó la "falta de articulación" y la "confusión" de que adolecen, y reconoció que las complicaciones se deben a reivindicaciones nacionalistas o identitarias, "sin duda legítimas, pero en ocasiones planteadas en términos de conflicto y confrontación".
Después de exponer este diagnóstico, Ferrero-Waldner reconoció que, sin embargo, es posible asegurar que "Latinoamérica vive un momento decisivo en el que hay retos y oportunidades" y expresó su confianza en que se consolidarán las reformas democráticas y los progresos económicos.
La comisaría invitó a la región a tener presente que en otras regiones del mundo, como Asia o Africa, las tasas de crecimiento son superiores a las suyas, y que en el caso asiático la inversión extranjera supera ampliamente a las realizadas en Latinoamérica.
En ese contexto, la alta funcionaria de la Comisión Europea mencionó la urgencia con la que los países de Latinoamérica deben abordar reformas institucionales, legales y fiscales, "en muchos casos imprescindibles para no perder el tren de la globalización".
Ferrero-Waldner expresó su convencimiento de que la unión entre los países es el mejor camino para consolidar el progreso y aseguró que si fructifican las negociaciones con Mercosur, la UE y Latinoamérica tendrán "un marco de diálogo sin parangón", que permitirá impulsar la asociación estratégica y ayudar a la región a afrontar retos y ampliar oportunidades.
Para todas estas tareas, la comisaria ofreció el compromiso y el apoyo de la Unión Europea.