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Una Noche en el Museo
Arquímedes González
Tres perros calientes para Una Noche en el Museo
revista@laprensa.com.ni

Antes de pasar una noche en el museo, hay varias cosas que me han parecido interesantes en el mundo del cine. Parece que el director de El Juego del Miedo no se cepillaba los dientes ni la lengua porque tiene una verdadera obsesión bucal con ese taladro de la segunda parte y del examen odontológico de la tercera entrega. De seguro esta espeluznante tercera entrega es superior a la calidad de las anteriores y si lo toman en serio, les aclaro que es puro cinismo.

Lo otro es que ya estamos a mediados de enero y todavía los cines anuncian una película ambientada en Navidad y a como veo, llegaremos a febrero esperando. Y por favor, no esperen una columna sobre la película de huevos porque prefiero cocinarme unos huevos rancheros a encontrarme con la más aburrida producción de huevos en la historia del cine.

Y lo más decepcionante, es que falta un mes, o sea, unos cinco estrenos semanales para que lleguemos al Oscar y sólo hemos visto Volver de Pedro Almodóvar. Ni Babel, ni El Laberinto del Fauno ni Borat. ¡Nada! Ya debería estar acostumbrado a estas decepciones pero igual que ustedes, siempre creo que las cosas mejorarán.

Y ahora sí, nos vamos mejor al museo donde por fin Ben Stiller logra atraer la atención con una comedia en la que un despistado guarda de seguridad se enfrenta a estatuas que por la noche cobran vida y lo llevan a aventuras desde neandertales, un esqueleto de dinosaurio al que le gusta jugar al perrito y decenas de seres que habitan este misterioso lugar como mayas, gladiadores, romanos y hasta salvajes del oeste tratando de descarrillar trenes.

La actuación de Stiller es igual de aburrida que sus anteriores películas. L a única sorpresa en esta cinta es la escena donde juega unos segundos con el teléfono pero lo demás, es igual a verlo hace años con Locos por Mary. Lástima. Pero el ambiente y los demás protagonistas de la historia hacen que en general se recupere el ánimo y hasta se disfrute.

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