El retraso que tuvo ayer el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para arribar a Nicaragua, extendió por 90 minutos la larga espera de casi 17 años de Daniel Ortega para recibir la banda presidencial que perdió en 1990.
Más de 15 presidentes y jefes de Estado, un Príncipe, 64 delegaciones internacionales, varios ex presidentes, y más de cinco millones de personas en Nicaragua, también debieron esperar por hora y media más para finalmente ver a Ortega asumir el poder, a causa del retraso de Chávez, quien, para no dejar dudas de su preponderancia, fue el primer dignatario mencionado por Ortega en la ceremonia de traspaso de mando, celebrada anoche en la Plaza de los No Alineados.
La euforia de Ortega fue tal que se autonombró “gemelo” de Chávez, quien llegó vestido con pantalón negro y camisa roja, los colores históricos del partido sandinista.
“Él (Chávez) tomó posesión el día de hoy (ayer), somos gemelos, estamos naciendo el 10 de enero, o estamos renaciendo el 10 de enero”, dijo Ortega.
La ceremonia, que inició con la pieza de El Güegüense, estaba prevista para las 4:00 p.m., pero en realidad comenzó aproximadamente a las 5:30 p.m.
El retraso provocó que los periodistas que daban cobertura aplaudieran en varias ocasiones como protesta.
LOS OTROS PRESIDENTES
Al retorno de Ortega al poder también asistieron Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), Felipe Calderón (México), Álvaro Uribe (Colombia), René Preval (Haití), los mandatarios de Centroamérica y Panamá; además del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, distanciado de Chávez por estos días debido a los fuertes insultos que éste le lanzó por haber criticado el cierre de una televisora en Venezuela. A pesar que Chávez amenazó con “gritarle” los insultos a Insulza aquí en Managua, no pudo porque estuvieron separados por unos diez metros en la ceremonia oficial de ayer.
NO HUBO MEDALLAS PARA TODOS
Tras convertirse oficialmente en Presidente, a eso de las 6:00 p.m., Ortega juramentó a su gabinete y firmó un decreto creador de la Medalla por la Unidad Latinoamericana, para entregarla a los dignatarios que asistieron a la toma de posesión.
No obstante, las medallas no fueron suficientes, debido a que ni a Calderón ni a Chávez les entregaron sus reconocimientos en tiempo y forma, durante el acto oficial.
En el caso de Chávez, debió esperar aproximadamente 25 minutos para recibir su medalla, tiempo en el que un grupo de danza se encargó de dar vida a la pieza musical La Mora Limpia.
ALEMÁN EN ESCENA Y DOÑA LILA T. DE SALIDA
Asimismo, el ex presidente y reo Arnoldo Alemán asistió a la toma de posesión de Ortega, al igual que Violeta Barrios de Chamorro.
El ex presidente liberal es señalado de pactar con Ortega y aprobar una serie de reformas constitucionales y electorales que le permitieron al dirigente sandinista ganar los pasados comicios con apenas el 38 por ciento de los votos.
Contrario a otros traspasos de mando, en esta ocasión el presidente saliente, Enrique Bolaños, no ofreció un discurso final y una vez que delegó el mando a Ortega, su esposa, doña Lila T. Abaunza, abandonó la Plaza de los No Alineados, Omar Torrijos.
La invocación al Altísimo estuvo a cargo del cardenal Miguel Obando y Bravo, quien se ha convertido en una figura cercana a Ortega. El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes estuvo presente en le acto pero no fue invitado a tomar la palabra.