Las monedas de 10, 25 y un córdoba se escasearon en Chinandega. Gasolineras, supermercados y establecimientos comerciales enfrentan dificultades para dar cambio.
Los afectados afirman que las monedas han sido acaparadas por los nuevos negocios de casinos y juegos de tragamonedas, instalados en Occidente.
Saúl Cano, propietario del On the Run, asegura que esta irregularidad se viene observando desde octubre y que recurrieron a redondear el saldo para pagar con monedas de 50 centavos, cuando las consiguen con los vendedores informales.
Las gasolineras no son las únicas afectadas con este fenómeno. Los supermercados y negocios de El Viejo, Chichigalpa y Corinto aseguran que las monedas se escasearon y que tienen problemas al momento de entregar el saldo de la compra, porque no tienen monedas en existencia.
Haitam Shihab, presidente de la Cámara de Comercio de Chinandega, cuestionó el funcionamiento del Banco Central, porque asegura que esta escasez perturba el comercio formal, porque todos estos meses han recurrido a comprar monedas “en el mercado negro”.
“Adquirimos la moneda entre vendedores ambulantes, en las paradas de buses y los mercados, y cuando cambiamos mil córdobas nos cobran cincuenta por la operación, o sea que sólo nos entregan 950”, describió Shihab.
Las cinco sucursales bancarias en Chinandega afirmaron que, efectivamente, sus clientes piden cambio por monedas, pero que esta solicitud no la pueden satisfacer porque ellos tampoco tienen.
Juan Carlos Cuadra, gerente del Banco de la Producción (Banpro), dijo que solicitaron al Banco Central, instancia encargada de facilitar papel moneda y monedas de diferentes denominaciones, pero ellos no tienen.
Cuadra afirmó que están solucionando la irregularidad redondeando la operación para satisfacción de los clientes, mientras se supera la dificultad.
José Ramón Montoya, analista de crédito de Bancentro, estimó que ellos han resuelto el problema entregando monedas de cincuenta centavos o de cinco córdobas, según sea el caso.
Carlos Cerna, gerente financiero del BCN, dijo vía telefónica que en el 2002 fue la ultima acuñación de monedas de distintas denominaciones y que la próxima, aunque estaba prevista para dentro de dos años, será efectiva en el 2007, por la actual escasez. Adelantó que estudian la opción de cambiar el metal por el papel moneda en baja denominación.