La voluntad declarada por ETA de mantener “en vigor” su alto el fuego, pese al atentado mortal del 30 de diciembre en Madrid, ha provocado un rechazo general en España, terminando de convencer al Gobierno de que no es posible una negociación con los terroristas separatistas vascos en esta situación.
La prensa española, por una vez unánime, calificó de “delirante” y “monumento a la incoherencia” el comunicado de reivindicación enviado por ETA el martes al diario independentista Gara.
ETA asegura que mantiene su alto el fuego permanente decretado el 22 de marzo y al mismo tiempo amenaza con cometer nuevos atentados si el Gobierno continúa sus “agresiones” contra el grupo.
El texto “ratifica de manera palmaria que ETA ha roto la tregua de forma clara”, afirmó el miércoles la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, durante una desayuno informativo.
“ETA se ha equivocado de nuevo y ha roto la tregua, ha roto el proceso (de paz) y ha cerrado las puertas”, añadió, al tiempo que defendió la actuación del jefe del ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, durante el ahora abortado intento de negociación que ha durado nueve meses.
ETA ha elegido “una vía sin retorno” y “se equivoca rotundamente si cree que aquí se puede repetir el modelo irlandés, en el cual las conversaciones entre el IRA y el gobierno británico siguieron después de graves atentados”, publicó el miércoles el diario catalán El Periódico.
Sin esperar al comunicado de ETA, Madrid ya había declarado “roto” el proceso de paz, después que Zapatero subrayara que el atentado del 30 de diciembre en el aeropuerto de Madrid le había puesto “punto final”.
En este contexto, el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, continuó el miércoles sus consultas con los partidos políticos, iniciadas el martes, para intentar sellar una unión política antiterrorista.
Zapatero anuló su previsto viaje de la próxima semana a Japón. Explicará el lunes en el Congreso de los Diputados el atentado en el aeropuerto y la estrategia que piensa adoptar.
El jefe de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, ha anunciado que aprovechará la sesión para pedir la revocación de la resolución, aprobada en mayo del 2005 por todos los grupos parlamentarios excepto el PP, que autorizaba al Gobierno a iniciar un diálogo con ETA si manifestaba su intención “clara” e “inequívoca” de renunciar a la violencia.
La derecha, que sospecha que Zapatero no ha renunciado totalmente a negociar en el futuro con ETA, le insta a volver a los principios del Pacto Antiterrorista firmado en el 2000 entre el PP y el Partido Socialista (PSOE), cuando Zapatero era jefe de la oposición.