Bayardo Quinto Núñez
Hoy, 10 de enero de 2007, Nicaragua tiene dos acontecimientos trascendentales en su historia: El 28 aniversario del vil asesinato de don Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, perpetrado en 1978 por asesinos a sueldo, y la toma de posesión del nuevo gobernante que dirigirá el destino de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra. Este día el destino une la gloria democrática consagrada en la “República de papel” creada y fomentada por don Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, y desarrollada por el Diario LA PRENSA a través de la libertad de expresión y pensamiento, y el triunfo democrático del FSLN en las recientes elecciones.
Don Pedro fue un militante social contra la dictadura somocista, defensor de la paz y de los sin voz y luchaba por el bienestar común. Asimismo, mantenía y sostenía que: “Sin libertad de prensa no hay libertad”.
Su asesinato fue un campanazo para que el pueblo nicaragüense se alzara a la lucha contra la dictadura somocista y acelerar el triunfo de la revolución. Él fue un testimonio de lucha contra el oprobio y la ignominia, lo cual lo hizo grande en nuestra historia. Desde su trinchera escrita, dirigida con la pluma y el papel, denunciaba la barbarie de la dictadura somocista y enaltecía sus principios morales y convicciones políticas.
En años anteriores y aún en la actualidad, por el asesinato de don Pedro echaron culpas al hijo de Somoza (el Chigüín), al propio Somoza Debayle, a Pedro Ramos, el traficante de sangre humana. Después muchos políticos culparon al FSLN. Pero nunca se supo la verdad. Ha quedado en el misterio y en una inmensa red de sospechas. Lo que se sabe es que a los ejecutantes y/o autores materiales del asesinato los procesaron y los condenaron, pero el o los autores intelectuales todavía están en víspera que se descubra algún día.
Sin embargo, existe un dato histórico importante presuntivo el cual señala que el 20 de octubre de 1977, en la asamblea anual de la SIP celebrada en Santo Domingo, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal con ese espíritu de lucha que siempre lo caracterizó denunció la flagrante violación a los derechos humanos, la represión política y la carencia de libertad de expresión que efectuaba la dictadura de Somoza, etc. Esta denuncia provocó un enfrentamiento con el director del periódico oficial de los Somoza. Dos meses y 21 días después fue asesinado vilmente en una calle de Managua, Nicaragua. (Estirpe Sangrienta: Los Somoza. Páginas 10 y 11).
Esa es la historia. Si existe otro dato otra sería excelente que saliera a la luz pública. Si verdaderamente la dinastía de los Somoza mandó a asesinar a Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, ¿por qué no se les procesó como autores intelectuales? Es por eso que la red de sospechosos continúa vigente y ¿quién dice que no pudo haber sido la CIA., la KGB, algún periodista que no compaginaba con Pedro o algunos enemigos de la derecha que posiblemente tenía el insigne personaje?
No se puede descartar ninguna posibilidad y es una lástima que no se haya esclarecido totalmente este asesinato. La red de sospechosos todavía está vigente y no es remoto que algún día aparezcan nuevos elementos de pruebas incriminatorias. Eso el tiempo y la conciencia lo dirán.
El autor es abogado y notario público