El nicaragüense Rodolfo Marenco, de 48 años, fue asesinado la noche del viernes, minutos antes de que cerrara su zapatería, ubicada en el centro de Guadalupe, al noreste de la capital.
Según reportó la Policía, Marenco fue asesinado de un disparo en el pecho, salido del arma que portaban tres delincuentes, a eso de las 6:30 de la tarde del viernes.
Antes del ataque, el nicaragüense forcejeó con los delincuentes, quienes intentaron robar en su negocio llamado Clínica del Calzado, pero recibió un disparo en el pecho con el revólver calibre 38.
El balazo, con orificio de entrada y salida, impactó al zapatero en la tetilla derecha, falleciendo luego de ingresar a un hospital de San José, como resultado de la hemorragia, según la Cruz Roja.
Según testigos, los homicidas viajaban en un carro Nissan Sentra, rojo, pero las autoridades judiciales aún no dan con el paradero de ellos, ya que luego de cometer el crimen escaparon a alta velocidad.
Marenco tenía unos ocho años de tener ese negocio, en el cual comercializaba zapatos hechos a mano, así como guantes de boxeo.
Recientemente Marenco había retornado de Nicaragua, donde departió con sus familiares en las celebraciones de Navidad y fin de año.