Las fiestas navideñas y de fin de año dejan un bonito recuerdo familiar y libras demás por las comidas ricas en grasas y condimentos. Por eso, entre las metas de año nuevo de algunos está hacer dieta y ejercicio para adelgazar.
Sin embargo, antes de tomar cualquier decisión es necesario tener en cuenta que lo importante no es sólo el aspecto físico, sino priorizar la salud, debido a que los cambios drásticos en el organismo pueden perjudicar más que favorecer.
Según expertos en nutrición, lo primero es consultar con un especialista que pueda guiarlos en la realización de la dieta, pero en caso de no tener los medios, se puede iniciar bajando la cantidad de azúcar en los alimentos, consumir frutas y vegetales entre meriendas y comer pocos alimentos fritos.
Martha Justina González, master en nutrición aplicada, dice que lo principal es una dieta balanceada, ingerir proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos y grasas. “El estar en una dieta de reducción de peso no significa que debemos suprimir los carbohidratos, estoy hablando de que no debemos suprimir completamente panes, cereales, tortillas, maíz, avena, pero sí debemos ser selectivos en el tipo de carbohidrato y en el tipo de grasa. Vamos a cuidar que sea un consumo de grasa saludable, consumir pescado, que nos da grasas menos saturadas. No podemos decir vamos a comer sólo frutas y verduras o sólo frutas y ensaladas, tenemos que buscar un balance”, explica González.
AGUA POR SIEMPRE
Ingerir de uno a dos litros de agua es una de las recomendaciones para una buena dieta, ayuda a controlar el apetito, ansiedad, elimina toxinas y beneficia la digestión. Por otro lado, algunas personas dicen que el agua refrigerada engorda, sin embargo los especialistas lo desmienten, ya que es un mito.
“Es preferible tomar agua a temperatura ambiente, el agua no engorda, sino que se metaboliza mejor cuando se toma en sorbos pequeños a lo largo del día y preferiblemente a temperatura ambiente”, explica Ligia Pasquier, de la Clínica Estética Corpobelo.
El doctor Mario Roa dice que el agua es importante porque desintoxica, nutre a las células, la piel y además quita el hambre.
Además de ingerir agua se debe realizar ejercicios físicos y si no se está acostumbrado se deben evitar los ejercicios vigorosos porque pueden provocar infartos o problemas cardíacos. Lo ideal es comenzar con ejercicios lentos, como caminar por lo menos 30 minutos diarios y después aumentar la intensidad.
CONSECUENCIAS
Una dieta no apropiada puede ocasionar problemas al organismo, entre ellos, cardíacos, estomacales y renales. “Eso es igual que una máquina: no se puede de un día a otro, someterlo a trabajo demasiado forzado porque empiezan a movilizarse las reservas que tiene el organismo, puede caer en bajones de azúcar, irritabilidad del carácter porque no tiene un nivel adecuado de energía”, explica Pasquier.