Managua
01:19 am
08.01.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Editorial
De modesto abogado a millonario

Todas las cosas son relativas, incluyendo la apreciación del dinero. Para un jugador de futbol profesional en Europa, por ejemplo, un millón de dólares puede ser poca cosa pero para alguien que vive de un salario modesto, ese monto es una gran fortuna. Lo que es cierto en un plano individual lo es también en el caso de los países. Los recursos económicos de potencias económicas como Estados Unidos, Japón o Alemania no se comparan con los de Honduras y Nicaragua. Sus presupuestos son de miles de millones de dólares anuales. Pero en el caso de Estados pobres como el nuestro, los presupuestos son tan pequeños que cada recurso disponible cuenta. Por eso cuando hay mandatarios corruptos que defraudan a Estados como el nicaragüense, las consecuencias para el desarrollo social son devastadoras. De ahí que para Nicaragua sea de suma importancia recuperar los 700 mil dólares (12 millones 600 mil córdobas aproximadamente) que un juez norteamericano confiscó recientemente al ex presidente y hoy reo, Arnoldo Alemán, por considerar que su origen es el erario nicaragüense. Con ese dinero se podrían suplir las medicinas que hacen falta en los hospitales públicos.

Pero, además, sería deseable que se ubicara y recuperara más de lo que ha sido ilícitamente tomado, pues 700 mil dólares no es mucho si se toma en cuenta que de acuerdo a estimaciones no oficiales, el enriquecimiento personal de Arnoldo Alemán asciende a unos 250 millones de dólares. Además, se cree que sumando las concesiones hechas a familiares así como a amigos de confianza, la defraudación al Estado durante su gobierno podría llegar a 650 millones de dólares, una suma cercana a las exportaciones anuales del país en los noventa. A pesar de esto, cuando todavía era presidente, Alemán dijo que la corrupción en su gobierno eran “pequeñas raterías”. Al comenzar su trabajo como alcalde, su declaración de probidad indicaba un patrimonio de sólo 25 mil dólares. Sin embargo, de acuerdo a un informe de la Controlaría General de la República, dicho patrimonio aumentó a casi un millón de dólares en 1996, cuando renunció a su puesto de alcalde para optar a la Presidencia de la República en los comicios de ese año. En la última parte de su período gubernamental, la comunidad internacional redujo sensiblemente su apoyo a Nicaragua porque ya era evidente el enriquecimiento ilícito del presidente, sus familiares y amigos. De tal manera que es ridículo pensar que la actual fortuna de Alemán se deba simplemente a una milagrosa cosecha de café.

Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de cárcel por la juez Juana Méndez por los cargos de lavado de dinero, fraude, asociación para delinquir y peculado, se graduó de abogado en 1967, en la Universidad Autónoma de León y luego se dedicó a la práctica de su profesión que le produjo rentas modestas. La producción de café de su familia era, igualmente, muy modesta. Arnoldo Alemán nunca fue millonario antes de ocupar cargos públicos. Muchas personas que lo conocieron lo saben y lo han dicho en repetidas ocasiones, incluyendo algunos que hoy están a su lado.

La verdad es que la defraudación de Alemán al Estado nicaragüense no tiene precedentes en la historia nacional, sobre todo considerando el breve tiempo que ocupó la Presidencia de la República. La dinastía de los Somoza se mantuvo durante cuarenta años y, sin embargo, se calcula que su fortuna ascendía a 300 millones de dólares. Al recientemente fallecido dictador, Augusto Pinochet, le han encontrado depósitos hasta por 40 millones de dólares. Pero Alemán y su pacotilla se llevaron 650 millones en cinco años. Con razón, Amnistía Internacional —organización mundial dedicada a combatir la corrupción— clasificó a Alemán entre los primeros diez gobernantes más corruptos del mundo en los últimos 200 años. Pero a pesar de su evidente culpabilidad, Alemán y sus familiares dicen que las acusaciones en su contra son sólo “calumnias para desprestigiar al ex presidente y bajarle popularidad”.

La justicia norteamericana ya ha fallado a favor del Estado de Nicaragua. Es poco probable que la Corte de Apelaciones de ese país acepte una supuesta apelación del abogado de la familia Alemán. Corresponde a nuestras autoridades solicitar el reintegro del dinero a su verdadero dueño.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda