Una buena parte de los 108 quintales de queso, enterrados el pasado jueves en el basurero de Mateare, por estar infectados y vinculados al quiebre de más de un mil kilos de cocaína, fueron desenterrados por decenas de personas y se desconoce el paradero del producto.
La fuerte carga de queso fue incautada por la Policía Nacional durante un quiebre de drogas que se realizó el 24 de diciembre pasado, en el barrio La Primavera de Managua, donde se descubrió un camión con mil 106 kilogramos de cocaína.
La juez suplente Sexto de Distrito Penal de Audiencia, María José Aráuz, quien ordenó la destrucción del queso, explicó que el mismo tiene un alto grado de contaminación y las personas que lo coman se encuentran en riesgo de sufrir una fuerte intoxicación y, en el peor de los casos, la muerte.
Según la judicial, el queso fue enterrado en capas de tierra, entre las cuales al producto lácteo se le roció diesel y el químico conocido como Pinesol, para que el mismo no fuese apto para consumo humano.
ESPERARON A QUE AUTORIDADES SE RETIRARAN
Pero a partir del mismo día jueves, luego que las autoridades se retiraron del lugar, decenas de personas originarias de Mateare se dedicaron a desenterrar el queso de la fosa que no tenía más de un metro de profundidad.
Agentes de la Policía Nacional en Mateare realizaron una inspección ayer por la mañana en el basurero, donde sólo encontraron la fosa excavada y todavía una parte del queso contaminado.
Después de la exploración y cuando regresaban a la delegación, los policías sorprendieron al ciudadano José Humberto Rugama Velásquez, de 26 años, quien transitaba sobre la Carretera Nueva a León con dirección a Mateare y cargaba un balde pequeño repleto del queso contaminado.
Rugama Velásquez, quien era acompañado por su cónyuge y un hijo menor de edad, reveló que el queso lo quería sólo para su consumo, no para venderlo. Argumentó que era la primera vez que sacaba queso del basurero y que otras personas eran las que habían desenterrado la mayor parte del producto.
“Aquí ya se lo llevaron todo otra gente. Yo hasta ahorita que vine”, manifestó.
La Policía lo dejó libre luego que sus familiares lo fueron a reclamar porque, según ellos, no había cometido ningún delito.
SIN VIGILANCIA
El lugar donde estaba enterrado el queso contaminado no contaba con ninguna medida de protección ni vigilancia.
El guarda de seguridad del basurero municipal de Mateare, quien pidió no ser identificado, expresó que el lugar no es público, pero la gente se introduce por la parte trasera del local, en una zona montosa.
“Yo no he dejado entrar a nadie aquí, pero como estoy solo, cuando me doy cuenta ya la gente anda buscando cosas en la basura ya que se meten por la parte trasera”, indicó.
El temor existente de las autoridades es que el queso se distribuya en las pulperías y se desate una intoxicación masiva, similar a la producida por el metanol en León, aunque de menor magnitud. La Policía de Mateare buscará parte del queso en las pulperías de la localidad.