San José de Cúcuta está en una posición privilegiada. Por sus calles pasa el 80 por ciento del tráfico comercial entre Colombia y Venezuela. Al ser un paso obligado para el transporte entre Bogotá y Caracas, los 700,000 habitantes eran uno de los grupos más interesados en la inversión de apenas US$ 2 millones necesarios para construir el Paso Fronterizo Cúcuta-San Antonio del Táchira, una infraestructura aduanera que facilitaría el comercio entre los dos países.
No obstante, los cucuteños tendrán que seguir esperando. El pequeño monto de inversión que facilitará el comercio entre los dos países debió posponerse. “Se proponía una metodología de controles fronterizos para que no haya duplicidad de funciones”, dice Jorge Enrique Pedraza, gerente del proyecto y director nacional de transporte y tránsito del Ministerio de Transporte de Colombia. “Pero el proyecto entró en revisión luego que Venezuela saliera de la Comunidad Andina de Naciones”.
Un magro destino para uno de los proyectos estrella de la Iniciativa de Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), plan que esbozaron los presidentes de 12 países sudamericanos en la Cumbre de Brasilia de hace seis años. El objetivo era coordinar el desarrollo de infraestructura de manera de fomentar la integración sudamericana. Para eso, los 12 países de IIRSA determinaron un portafolio de 348 proyectos de infraestructura a implementar. Como eran tantos, se fijó una agenda consensuada de prioridades: se trata de 31 proyectos que suman una inversión total de US$ 6,403 millones, de los cuales US$ 4,500 millones corresponden a carreteras. Uno de ésos era el pospuesto paso Cúcuta-San Antonio del Táchira, una suerte que corren muchos de los proyectos que se realizan en el marco de IIRSA.
Las razones para mostrar un avance tan pequeño desde la declaración inicial de los presidentes que la dieron a luz son las de siempre: incapacidad de lograr acuerdos políticos, falta de institucionalidad de coordinación entre los países y deficientes mecanismos de trabajo. Hoy, del total de proyectos de la agenda prioritaria, 17 están en preparación y cuatro entraron o comenzaron la etapa de licitación con el sector privado. Sólo nueve están en ejecución y sólo uno está terminado: el puente de US$ 12 millones sobre el río Acre, que involucra a Perú y Brasil.
-Con Andrés Piedragil en México y Francisca Vega en Santiago.