No, fíjate que no.
No te entregaré mi reino.
Mucho menos la vieja butaca
que es mi trono.
Tu petición es denegada mujer:
mujer de Lot,
mujer salada,
mujer marina.
No, fíjate que no.
No te entregaré mi reino,
no te entregaré mi rey.
Tu petición es denegada mujer:
no verás las novelas con él,
no saldrás con él,
no vivirás con él,
no dormirás con él.
No, sacude tu cola y tu almohada.
Vieja sirena, remonta el Mayales,
duerme bajo Los Ángeles
que yo, la reina Aquitania,
seguirá viviendo y durmiendo
junto a su viejo poeta.
Juigalpa, Chontales
24 de julio 2006.