Tres ciudadanos nicaragüenses residentes en Honduras y Costa Rica enfrentarán a la justicia en ambos países, tras verse implicados en actos sangrientos.
Las autoridades de Honduras investigan a dos nicas detenidos por la violación y estrangulamiento de una niña, ocurrido esta semana en la ciudad norteña de San Pedro Sula, según informó la agencia ACAN-EFE.
Los detenidos son Rafael Gonzalo Aguilera y Jarvin Uriel Jarquín Gómez, originarios de Somotillo y Palo Grande, localidades de Nicaragua, dijo el portavoz de la Policía de San Pedro Sula, Wilmer Torres.
El coordinador del Ministerio Público en San Pedro Sula, Rafael Meraz, presentó la denuncia contra los dos nicas ante un tribunal e informó de que hay un tercer detenido, de quien no dio detalles por ser menor de edad.
Los nicaragüenses fueron detenidos el jueves en San Pedro Sula, donde, según medios locales, trabajaban como obreros en empresas de maquila.
NOMBRES FALSOS
Torres refirió que Aguilera y Jarquín Gómez se encontraban en Honduras con nombres falsos, el primero como Domingo Guillermo Betanco Gómez y el segundo como Eduardo Orlando Fúnez Meraz.
El fiscal Meraz apuntó que esa falsedad de nombres indica que los nicaragüenses se encontraban ilegalmente en Honduras y que, con la colaboración de la Policía Internacional (Interpol), se investigarán sus antecedentes penales en Nicaragua.
La Fiscalía denunció a los nicaragüenses por la violación y asesinato de la niña Tania Rosales, de 13 años, quien desapareció el domingo anterior y cuyo cadáver fue encontrado el lunes en la populosa colonia López Arellano de esa ciudad.
La niña, según dijeron sus familiares a la prensa, se dedicaba a vender tortillas de maíz en las calles y se preparaba a ingresar a un colegio de secundaria tras haber concluido su educación primaria en 2006.
Los señalados vivían cerca de la casa de la víctima en la colonia López Arellano y en su habitación se han encontrado manchas de sangre, ropa que supuestamente vestía la menor y otros indicios, según las autoridades.
ASESINA A COMPAÑERA
Mientras tanto, en Costa Rica otro nicaragüense, de 38 años, asesinó de dos machetazos en la cabeza a su compañera sentimental e hirió de gravedad a la nieta de ésta, durante un incidente registrado en el barrio Los Ángeles de Upala, cantón del norte del país fronterizo con Nicaragua.
Según la Policía, en un ataque de locura Manuel Salvador Salinas Sandino asesinó a su compañera Felipa Castillo Zapata, de 60 años y mantiene grave en un hospital a la nieta de su mujer, Zulma Lucía Martínez, de 28, por las heridas de machete que sufrió. Las dos mujeres también son nicaragüenses.
Según reportaron vecinos del lugar, Salinas Sandino padece de esquizofrenia y tenía tres días de no tomar su medicamento. Cuando las mujeres intentaron darle las pastillas, a eso de las 8:00 p.m. del jueves, el nicaragüense se puso agresivo y empezó a atacarlas.
TEMÍA ATAQUE
“Él manifestó que (las mujeres) quisieron envenenarlo y por eso las iba a matar”, dijo Felipe Castillo, hijo de la fallecida.
En el incidente Salinas Sandino hirió dos veces a su mujer, así como a la nieta de ésta. La Cruz Roja trasladó a ambas mujeres al hospital de Upala. Sin embargo, Felipa sufrió un paro cardiaco y falleció en el centro médico.