Para algunos, el apoyo que las empresas licoreras y las tabacaleras han dado al programa Educación Para la Vida, que implementa el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) resulta paradójico, porque este programa está destinado a prevenir la violencia y reducir el consumo de estos productos.
El MECD entregó reconocimiento a las empresas que han apoyado el programa Educación Para la Vida, que trabaja con las consejerías escolares, así como a la Fundación Jacob, que además apoyó con la construcción de una escuela en Jinotega.
“Estas empresas suspenden relaciones comerciales con quienes brindan alcohol o tabaco a los menores de edad. Además, nunca financiaron un campo pagado para hacerle publicidad al apoyo que le daban al MECD con las consejerías escolares”, expresó Rodrigo Álvarez, director del programa de Educación Para la Vida.
Miguel de Castilla, quien sería el próximo titular del MECD, consideró que es irónica la manera en que las empresas de licor y tabaco están trabajando para evitar que los jóvenes los consuman. “Es interesante una empresa que mata desde larva a sus futuros clientes”, según dijo.
De Castilla propuso analizar este programa para determinar si se continúa funcionando de manera autónoma o si se incluye en el currículo, tomando en cuenta que se trata de una enseñanza de valores.
El MECD en el 2004 suscribió un convenio de cooperación con la compañía Cervecera de Nicaragua, con la British American Tobacco y con la compañía Licorera de Nicaragua, para ampliar el programa de Educación Para la Vida.
El apoyo de los aliados del Programa ha sido de más de 240 mil dólares para el período 2005-2007.