Los nuevos líderes demócratas del Congreso estadounidense advirtieron este viernes al presidente George W. Bush que el envío de más tropas a Irak sería un error y que ha llegado el momento de terminar la guerra, cuando faltan pocos días para que el mandatario divulgue su nueva estrategia para ese país.
También le instaron a que busque una solución política al conflicto, en vez de recurrir a un aumento del envío de tropas.
En virtud del poder que les confiere su victoria en las elecciones de noviembre, los líderes de la nueva mayoría en el Senado, Harry Reid, y de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, han comenzado a presionar a la Casa Blanca.
Bush, que se espera que envíe más tropas a Irak —entre 9 mil a 30 mil según distintas versiones de prensa— , en un último esfuerzo por rescatar a este país sumido en la violencia, también se enfrenta a la presión de algunos miembros de su partido republicano, como el senador John McCain, o del independiente Joseph Lieberman, que le urgieron a no admitir la derrota.
Pelosi y Reid instaron a Bush a iniciar un retiro paulatino de las fuerzas durante los próximos cuatro a seis meses.
“Después de casi cuatro años de combate, decenas de miles de bajas estadounidenses y más de 300,000 millones de dólares, es hora de terminar la guerra”, escribieron ambos líderes.
“El pueblo estadounidense demostró en las elecciones de noviembre que no cree que su actual política en Irak conduzca al éxito y que necesitamos un cambio de dirección por el bien de nuestras tropas”, según la carta.
“Aumentar las fuerzas es una estrategia que ya ha probado y que ya ha fallado”, agrega el documento.
McCain y Lieberman, sin embargo, advirtieron que un retiro gradual de tropas de Irak llevaría al ejército estadounidense y a Irak a una derrota innecesaria.
Bush cambia a jefes militares en Oriente Medio
La Casa Blanca anunció el viernes una reestructuración de sus altos mandos en la guerra en Irak.
Bush nombrará al almirante William Fallon, quien está a cargo de las fuerzas de Estados Unidos en el Pacífico, para reemplazar al general John Abizaid como el máximo comandante en el Medio Oriente.
Por otra parte, el mandatario nombrará al comandante de la armada David Petraeus, quien encabezó los esfuerzos de entrenamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes, para sustituir al general George Casey como el militar estadounidense de más alto rango en Irak. Casey, a su vez, estará reemplazando al general Peter Schoomaker como jefe del Estado Mayor del Ejército.