Estados Unidos debe tener acuerdos de libre comercio con Perú y Colombia, pero los tratados no pueden ser aprobados “como están escritos”, por lo que podría ser necesario “renegociar”, estimó el representante demócrata Javier Becerra, asesor de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
“Entendemos que necesitamos tratar a nuestros vecinos, especialmente los vecinos de este hemisferio (continente) con mucha dignidad, y necesitamos cumplir estos tratados. Pero no como están, no como están escritos”, sostuvo Becerra, representante de California (suroeste), en declaraciones a la AFP.
Becerra, legislador de origen hispano nombrado adjunto por Pelosi, sostuvo que las opciones que se plantean son “renegociar o hacer los cambios necesarios para asegurar que los beneficios de este comercio van a llegar a todo el pueblo de cada país”.
“En este momento, lo que vemos es que sólo pocos se están beneficiando” si se instrumentan los textos tal como están establecidos, explicó.
“Comercio, bueno, pero tiene que ser comercio para todos”, concluyó el legislador.
Perú y Colombia han firmado los textos para establecer sendos TLC con Estados Unidos y el Congreso peruano incluso ha ratificado el acuerdo.
Para entrar en vigencia, los textos acordados de los tratados de libre comercio deben primero pasar por ratificación legislativa en los países firmantes.
A inicios de diciembre, el ahora jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, adelantó que su partido iba a analizar “cautelosamente” los acuerdos alcanzados con ambos países y no descartó que se planteen nuevas exigencias laborales o medioambientales.
La llamada “vía rápida”, mecanismo que permite al presidente George W. Bush negociar con otros países tratados comerciales que luego son sometidos al Congreso —que sólo puede aprobarlos o rechazarlos sin introducir modificaciones—, vence el 30 de junio.
Una revisión eventual de los acuerdos por parte de los demócratas podría impedir una votación antes de que concluya este plazo, y en ese caso quedaría a criterio de los legisladores si la votación de los textos se produce bajo el manto del “fast track” o si, por el contrario, los consideran en un esquema que permita buscar cambios.