El Parlamento de Venezuela, dominado por el oficialismo, inició este viernes el primer período de sesiones de 2007, en el cual el presidente Hugo Chávez, que renueva su entorno, tratará de reformar la Constitución, para entre otras cosas garantizar su reelección indefinida.
“Los tres grandes temas de la agenda política de Venezuela serán la discusión sobre el socialismo, la conformación del partido unido y la reforma constitucional”, dijo en la tribuna Francisco Ameliach, ex jefe de campaña de Chávez.
Ameliach habló en nombre del Partido V República, el partido de Chávez, “en vías de disolución” hacia un Partido Socialista Unificado de Venezuela, y propuso que se forme un “Bloque parlamentario unido de Venezuela”.
El retiro de la oposición de las elecciones de diciembre de 2005 entregó completamente el Congreso de 167 miembros al oficialismo chavista.
El parlamento tiene “un solo liderazgo”, el líder indiscutible es Hugo Chávez, dijo el líder oficialista y militar retirado.
Afirmó también que una de las “directrices” de Chávez es que su partido “sea electo por las bases”, y para ello se utilizará la plataforma de escuadras, pelotones y batallones del llamado Comando Miranda, que realizó la campaña en las elecciones que Chávez ganó con 63 por ciento de los votos válidos.
La Asamblea ratificó la directiva del Poder Legislativo, con Cilia Flores como presidenta, una abogada y defensora de militares y civiles después del golpe de Hugo Chávez en 1992. Flores, quien reemplazó en el cargo a su esposo Nicolás Maduro cuando fue nombrado canciller en agosto, prestó juramento vestida de rojo, el color del chavismo.
Oscar Figuera, diputado del Partido Comunista, pronunció el primer discurso en el pleno, durante el cual planteó el llamado “parlamentarismo social de calle”, mediante los Consejos Comunales en una democracia “participativa para transformar la sociedad capitalista y abrir rumbo a la sociedad socialista”.