Managua
04:09 am
06.01.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Deportes
LUEGO DE SU PASO POR NUEVA YORK, Randy Johnson se volverá a poner este uniforme de Arizona. (LA PRENSA/AP)
Sueltan fiera
Yanquis dejan a Johnson
El zurdo regresa con Cascabeles de Arizona
Edgard Tijerino M.
deportes@laprensa.com.ni
Dos no hitters

El 2 de junio de 1990, trabajando para los Marineros de Seattle, Randy Johnson lanzó sin permitir hit contra los Tigres de Detroit, y el 18 de mayo de 2004, desde la colina de los Cascabeles de Arizona, construyó un Juego Perfecto retando a los Bravos de Atlanta.

En 1995, obtuvo su primer Cy Young con balance de 18-2, 2.48 y 294 ponches, con los Marineros de Seattle, y continuó con otros cuatro en 1999, el 2000, 2001 y 2002, siendo superado sólo por Roger Clemens, quien logró siete.

Tres temporadas de 20 o más victorias y otras tres de 19 indican lo importante de sus aportes. Johnson ha conseguido 37 blanqueadas entre sus 98 juegos completos.

En 1995, con Seattle, perdió el juego decisivo por el banderín de la Liga Americana frente al nicaragüense Denis Martínez, quien lanzaba para los Indios de Cleveland.

¿Hay alguien golpeando paredes con su cabeza en Nueva York?

El zurdo Randy Johnson, ese “dinosaurio” del montículo que fue sacado sigilosamente de la era paleolítica y enviado por correo electrónico a nuestro tiempo para aterrorizar a los bateadores enemigos y asombrarnos, fue soltado por los Yanquis regresando a la rotación de los Cascabeles de Arizona.

¿Sorprende o es frustrante ese movimiento después de ver a Johnson ganar 17 juegos en cada una de sus temporadas con el equipo del Bronx durante 2005 y 2006, a los 42 y 43 años?

Hay detalles, y no pequeños, que justifican la pérdida del “verdugo”.

Los Yanquis atraparon a Johnson en un momento confuso alrededor de su futuro, pero confiando en su recuperación, no plena, pero sí lo suficiente para que el ganador de cinco premios Cy Young, siguiera impactando.

Johnson, atravesando problemas musculares, fue limitado a 18 aperturas en el 2003 con balance de 6-8 y 4.26, y en el 2004 obtuvo 16 victorias perdiendo 14 juegos, registrando 2.60 en carreras limpias y 290 ponches en 245.2 entradas.

Esas cifras permitían calcular que Johnson podría impresionar con el respaldo ofensivo que le proporcionaría un equipo con etiqueta de Postemporada.

Pero, los promedios de 3.79 y 5.00 en efectividad, decreciendo en consistencia a 225 y 205 en innings, deslizándose hasta 211 y 172 en ponches, y viendo deteriorarse seriamente su reputación de temible, dejaron a los Yanquis girando alrededor de la inseguridad sobre la utilidad de Johnson.

La recuperación de Cal Pavano lograr retener a Mike Mussina y la firma del zurdo japonés Kei Igawa facilitó a la Gerencia cambiar a Johnson y quitarse de encima casi 16 millones de dólares.

Más allá de su evidente desgaste, Randy obliga a comparaciones con otro tirador súper destructivo, tal fue Nolan Ryan.

Después de cumplir 30 años en 1977, cuando ponchó a 341, Ryan , dueño de las más grande cifra del beisbol con 383 “kaes”, superando levemente los 382 de Sandy Koufax, sólo pudo saltar una vez más sobre la barrera de los 300, y fue en 1989, a los 42 años, “fusilando” a 301 mientras lanzaba para los Rangers de Texas.

Johnson ponchó a 364,347, 372 y 334, en temporadas consecutivas a los 36, 37, 38 y 39 años, en un alarde de su poder. Sin embargo, en el 2005 y 2006, lanzando para los Yanquis, no pudo seguir registrando el macabro promedio de más de un ponche por inning.

Por mucho tiempo considerado el pitcher mortífero que todos los equipos desean tener, Johnson regresa al equipo que lo vio funcionar como verdugo de los Yanquis en la Serie Mundial del 2001, ganando tres juegos sin perder con 1.04 en carreras limpias.

¿Cuánta cuerda le queda? Esa es la gran interrogante.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda