La comunidad y autoridades de Condega despidieron con honores a la cooperante austriaca Leopoldine Heilz, quien murió el primero de enero a los 65 años en un hospital capitalino a consecuencia de un ataque de asma.
El alcalde de Condega, Gustavo Adolfo Montoya, el concejo Municipal, representantes de la embajada de Austria, diputados electos del Frente Sandinista, campesinos, mujeres y niños llegaron a las honras fúnebres realizadas en el centro Karl Rammmer, donde hicieron guardia de honor.
Después de una misa, el cuerpo sin vida de Leopoldine fue traslado al cementerio local, donde fue sepultada con música de armónica, ejecutada por la cooperante religiosa norteamericana, Juanita Uhlen, quien dijo: “Tenía mis mismos ideales de trabajar por los pobres”.
El alcalde Gustavo Adolfo Montoya lamentó la pérdida de Leopoldine, “ella dedicó los últimos 20 años de su vida a trabajos de solidaridad con Nicaragua. Llegó a Condega en la década de los 80 a realizar trabajos de reconstrucción a la cooperativa Héroes y Mártires de Canta Gallo, en San Jerónimo, se enamoró tanto del lugar que se quedó a vivir con nosotros”.
Hermen Rodríguez, ex alcalde y actual concejal, recordó que “Leopoldine fue fundadora de la Asociación de Brigadistas Austriacos para la Cooperación con Nicaragua”.