El deterioro en el que se encuentra el parque Arlen Siu, de León, es cada día más grave. El alcalde sandinista de la ciudad, Tránsito Téllez, reconoce que hubo un descuido administrativo por parte de los gobiernos municipales y, aunque realizan gestiones, hasta el momento no existe una respuesta concreta.
El parque mide diez manzanas, y antes de la década de los ochenta ahí funcionaba una pollera privada, pero eso cambió después que el Frente Sandinista confiscara el terreno y lo convirtiera en un centro de recreación incluyendo un zoológico. Las autoridades de la época le dieron el nombre de Arlen Siu en honor a la fallecida combatiente sandinista.
Aunque en los primeros años de funcionamiento era punto de referencia para familias leonesas, quienes llevaban a sus hijos para que hicieran recorridos en caballos pony, además de visitar los animales que ahí se encuentran, ha venido decayendo hasta convertirse en uno de los puntos donde con frecuencia se reportan robos.
Actualmente cuando los visitantes llegan al parque, se encuentran con unas bancas sucias y quebradas, la misma situación se observa en las entradas principales del Arlen Siu, incluyendo el ingreso al área donde están los animales.
DECENAS DE ANIMALES
El zoológico tiene 48 animales, entre monos, venados, tortugas y un lagarto, aunque el año pasado eran dos pero uno se “escapó”.
Daniel Argeñal, responsable del parque, asegura que el animal que medía un metro de largo se salió porque alguien dañó parte de la malla, y aunque lo buscaron no dieron con él.
condiciones no adecuadas
La Alcaldía invierte mensualmente un promedio de cinco mil córdobas en la alimentación de los animales. Argeñal asegura que ninguna de las especies pasa hambre.
Sin embargo reconoce que las condiciones no son las más adecuadas, el lagarto que aún queda en el zoológico mide tres metros, y el responsable del lugar reconoció que la pileta que tiene y que comparte con las tortugas es muy pequeña.
El alcalde Téllez dijo que para este año se han presupuestado 200 mil córdobas de las transferencias municipales, destinados para mejor los alrededores de la cuenca que pasa por el parque, y fortalecer la rivera, así mismo tener un mejor acceso al centro.
En el presupuesto anual del 2006 la Alcaldía también había asignado fondos para el parque, pero nunca se ejecutó la obra. Téllez aclaró que en ese momento lo que se hacía era buscar un fondo a través de cooperación externa pero “el proyecto no pegó, tal vez por mala gestión”, reconoce el funcionario.
También señala que se ha dado un descuido por parte de los gobiernos municipales, “hubo un descuido del parque por otros centros ambientales como el Cimac (Centro de Iniciativas Medioambientales de la Ciudad)”. El Cimac cuenta con una variedad de microclimas, así como de animales.