La Contraloría General de la República (CGR) solicitó ayer a la Lotería Nacional toda la información relacionada con las medidas de control que implementa esa institución en la realización de los sorteos.
La credibilidad de la Lotería Nacional resultó afectada recientemente por la forma contradictoria en que los funcionarios de la institución administraron la información del sorteo del millón de dólares, realizado a finales del 2006.
Inicialmente los funcionarios dijeron que el billete se había vendido en su totalidad, pero después se descubrió que sólo se había vendido un vigésimo.
El hecho se complicó cuando el vendedor, Carlos Rodríguez Sánchez, aseguró haber recibido órdenes de la sede central de la Lotería Nacional para que dijera que el billete lo había vendido en su totalidad, cuando según sus propias declaraciones sólo logró comercializar un vigésimo.
Pese a los constantes llamados que LA PRENSA le realizó al gerente general de la Lotería Nacional, Ramiro Saborío, para que explicara todas las interrogantes que existen acerca del asunto, no ha querido brindar declaraciones.
El miércoles aseguró que daría una entrevista para dilucidar las dudas, pero al final no cumplió.
El contralor Luis Ángel Montenegro aseguró que la medida de control que implementará la CGR tiene como finalidad fortalecer la credibilidad de la Lotería Nacional, muy cuestionada en los últimos días.
Agregó que verificarán si realmente en la Lotería Nacional se están poniendo en práctica todas las medidas de seguridad en lo que respecta a las devoluciones de los billetes. Verificarán si los reportes son recibidos con una hora de anticipación, antes de la realización del sorteo.
Estas medidas se ponen en práctica para que si alguno de los billetes premiados no se hayan vendido, que no puedan ser cobrados por nadie, haciéndolos aparecer como que fueron vendidos.
Por eso la necesidad de que se diga la cantidad de billetes, bien identificados, que se devuelven a la Lotería Nacional.