El presidente Enrique Bolaños Geyer destituyó ayer a Néstor Delgadillo del cargo de director del Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC), por un préstamo personal que éste se autorrecetó.
Una fuente de la Presidencia confirmó que el mandatario decidió despedirlo después de analizar los detalles del caso.
Delgadillo dijo anoche a LA PRENSA, vía telefónica, que la Presidencia de la República todavía no le había comunicado nada oficialmente sobre la decisión, y supo que estaba destituido a través de una persona a quien identificó como José María Buitrago.
“Don Enrique es Presidente de la República y el gabinete está subordinado todavía a sus decisiones. Yo me someto a lo que él decida dentro del gabinete”, añadió.
Relató que Buitrago lo visitó ayer en su oficina y le transmitió la decisión del Presidente. También le dijo que él había sido nombrado como nuevo director de esa institución y que se mantendría en el cargo hasta que llegaran las autoridades que nombrará el gobierno de Daniel Ortega.
El ex director del INEC considera que su destitución está vinculada a los cuestionamientos que le han hecho por el préstamo personal que se autorizó de fondos de la institución.
“Yo he reconocido públicamente que hay un préstamo que se me hizo, para cubrir gastos médicos, y he dicho que ese préstamo lo voy a pagar. Es un compromiso que voy a honrar”, dijo.
CASO FUE DISCUTIDO EN EL GABINETE
En la Presidencia también se nos informó que esa actitud de Delgadillo fue lo que molestó al mandatario nicaragüense, quien expuso el tema en una reunión de gabinete y tomó la decisión de separarlo del cargo, a pesar de que le quedaban pocos días para terminar su período.
La misma fuente presidencial señaló que Bolaños ordenó que a Néstor Delgadillo se le retuviera la liquidación que por ley le corresponde, para que responda por ese préstamo y el Estado no tenga pérdida.
Sin embargo, Delgadillo insistió en que ha puesto en garantía de ese préstamo algunos bienes de su propiedad, aún cuando el Estado no es un banco.
“Ésta es una situación que no es producto del dolo, sino que fue el resultado de una situación difícil en que nunca creí que me encontraría. He dado muestras de buena fe, que es lo único que en este momento puedo hacer”, expresó.
Dijo que a pesar de la destitución, se sentía tranquilo y que la Contraloría General de la República (CGR) está auditando al INEC para verificar los señalamientos de corrupción formulados en su contra.
Agregó que los funcionarios de la CGR tienen cuatro meses de estar auditando la institución y todavía no le han comunicado nada de hallazgos anómalos.