Pidieron permiso sólo para visitar el edificio y luego se metieron, sin autorización del INSS, que es el dueño
Los directivos del partido Frente Sandinista (FSLN) literalmente se tomaron las instalaciones del Centro de Convenciones Olof Palme, de Managua, para ocuparlo el próximo 10 de enero en la toma de posesión del presidente electo Daniel Ortega y convertirlo después en Casa Presidencial.
Edda Callejas, presidenta ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), informó que el secretario de Relaciones Internacionales del FSLN, Samuel Santos, solicitó un permiso “sólo para visitar el centro de convenciones”, mediante una carta dirigida a la Presidencia de la República.
Callejas explicó que otorgaron el permiso a Santos, pero ni éste ni la dirigencia de su partido se tomaron la molestia de informar cuál era el interés de conocer las condiciones del local.
Fue hasta que la vocera del FSLN, Rosario Murillo, anunció que la toma de posesión se realizaría en la Plaza de los No Alineados Omar Torrijos —a escasos metros del Olof Palme— que comprendió porqué de forma repentina y sin permiso alguno, obreros de la Alcaldía de Managua estaban realizando mejoras al centro de convenciones.
“Se les autorizó para que fueran a visitar (el Olof Palme) y después aparecieron ellos (los sandinistas) con todo un equipo de trabajo, haciendo ya remodelaciones”, dijo Callejas.
“Para mi gusto, me hubiese gustado que me informaran, pero ya creo que a estas alturas no podemos hacer nada”, añadió.
INSS es el dueño
El Centro de Convenciones Olof Palme pertenece al INSS de acuerdo al título de dominio con fecha del dos de diciembre de 1998, firmado por el notario Wilfredo Ramírez.
El local fue entregado al Seguro Social en dación de pago, por el Banco de la Vivienda de Nicaragua (Bavinic), al que el INSS le hizo un préstamo de poco más de 13 millones de dólares, para la construcción de varias viviendas.
En ese momento se le dio al Olof Palme un valor de siete millones de dólares, unos 76 millones 339 mil 200 córdobas al cambio de ese momento. Aunque se estima que el valor real puede oscilar entre tres y cuatro millones de dólares.
Edda Callejas considera que si el centro de convenciones será utilizado como Casa Presidencial, según lo dicho por la vocera del FSLN, el nuevo Gobierno debe comprarlo o al menos alquilarlo, para no caer en una situación de ilegalidad.
“Esa será una negociación que deben establecer las máximas autoridades del Gobierno entrante, esperamos que así sea, porque debe haber un respeto a la propiedad y, sobre todo, un respeto al patrimonio del INSS”, expresó Callejas ayer.
El mantenimiento del Centro de Convenciones Olof Palme con facilidad puede superar el millón de córdobas mensuales. Sólo en facturación de potencia de energía eléctrica el INSS desembolsa 300,000 córdobas al mes.