La Policía Nacional incineró ayer, por orden judicial, uno de los cargamentos de cocaína más grandes incautados en Managua el año pasado.
Más de mil kilos de cocaína fueron quemados en la Escuela Nacional de Sargentos Andrés Castro, ubicada en las cercanías de la laguna de Xiloá, en Managua.
La juez suplente María José Arauz, del Juzgado Sexto Penal de Audiencia de Managua, se presentó acompañada de la juez Adela Cardoza y el teniente coronel Marvin Portobanco de Auditoría Militar del Ejército, así como de miembros del Tribunal de Apelaciones, para garantizar la destrucción de la droga.
El cargamento de droga fue incautado el pasado 24 de diciembre en horas de la tarde en una vivienda del barrio La Primavera. El juicio se llevará a cabo el 7 de febrero, a las 9:00 a.m.
“Se realizan fotografías y vídeos (de la quema) para ser utilizados por la partes para un futuro, porque la causa tiene una fecha de juicio y esto no se lleva a juicio ni es elemento probatorio, sino es por las investigaciones que se realizan”, añadió Cardoza.
Por su parte Carlos Javier Chavarría, abogado defensor de Gerardo Giovani Cabezas Brenes, de 37 años, acusado por supuesto tráfico de drogas, señaló que las pruebas no son suficientes y que existe inconsistencia en la acusación contra los sospechosos.
“Mi defendido nunca estuvo dentro de la vivienda, él llegó en el momento inoportuno y como dicen ‘en río revuelto ganancia de pescadores’, a mi cliente lo metieron dentro de la casa y lo involucraron”, aseguró Chavarría.
Según la defensa, la acusación está mal formulada por cuanto señala que sólo había dos personas en el interior de la casa y luego la Policía muestra a cuatro. También refiere que lo insólito del caso es que el dueño de la vivienda no esta acusado por la Fiscalía, y asegura que su defendido se dedica a la compra y venta de queso.
MINISTERIO PÚBLICO: HAY PRUEBAS
Por su parte la fiscal Zobeida Manzanares Medal, representante del Ministerio Público, dijo que sí existen suficientes elementos de prueba que involucran a los detenidos.
“Consideraran que las pruebas son débiles, según ellos, pero ya pasamos una audiencia preliminar y una etapa de audiencia inicial donde se presentaron pruebas que fueron aceptadas por la juez para llevarse a cabo un juicio, entonces qué más pruebas quieren”, afirmó Manzanares.