La decisión del mandatario Hugo Chávez de sacar de la vicepresidencia a José Vicente Rangel, quien era una pieza clave de su equipo, fue recibida con sorpresa en el país.
Chávez sustituyó a Rangel por el ex presidente del Consejo Supremo Electoral, el psiquiatra Jorge Rodríguez.
Rangel, un avezado político y periodista de 77 años, había acompañado a Chávez desde el inicio de su mandado en 1999, y era considerado como el principal operador político del gabinete del gobernante izquierdista.
Chávez admitió el miércoles, al anunciar la salida de Rangel, que no le había sido fácil “relevar a su pitcher estrella” por quien sentía el afecto y el respeto de “un hijo a un padre”.
El mandatario justificó la sustitución de Rangel y del Ministro del Interior, Jesse Chacón —otro de sus más estrechos colaboradores—, señalando que “los cambios buscan potenciar y entrar de lleno a estas nuevas luchas: corrupción, burocratismo, el desarrollo económico rumbo al socialismo”.
Chacón fue reemplazado por el diputado oficialista Pedro Carreño.
Durante su paso por el gobierno, Rangel ocupó las carteras de Relaciones Exteriores y Defensa, además de la vicepresidencia.
El dirigente opositor izquierdista Pompeyo Márquez dijo a la AP que la remoción de Rangel se da porque había roto la comunicación con el resto del país que “era lo que le daba fuerza como un operador político”.
Márquez, quien fue compañero de luchas políticas de Rangel desde la década de los cincuenta, cuando ambos militaban en grupos izquierdistas, señaló que no cree que la designación de Rodríguez represente cambios sustanciales.