El representante del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Nicaragua, Humberto Arbulú, confirmó ayer a LA PRENSA que las negociaciones oficiales que establecerá el Fondo con el nuevo gobierno, de cara a un nuevo programa económico, comenzarán en los últimos días de enero.
“No hemos fijado fecha exacta todavía, pero es una reunión que ya está fijada”, enfatizó.
Arbulú confirmó que uno de los puntos que “estará en el tapete de la negociación” será la Ley de Seguridad Social.
Sin embargo fuentes cercanas al nuevo gobierno y de la administración del presidente Enrique Bolaños coincidieron en que hay otros puntos en agenda, que son los que podrían aumentar las tensiones en las negociaciones descritas.
Entre éstas refirieron la Ley de Responsabilidad fiscal y el tema de la descentralización municipal.
Arbulú, al respecto, comentó que todavía no han definido ninguna agenda. Aunque no negó que los puntos referidos no estén dentro de los temas prioritarios del FMI.
LA PRENSA intentó conocer la posición sobre el tema de Bayardo Arce, uno de los allegados al presidente electo de Nicaragua, el líder sandinista, Daniel Ortega, pero no se logró localizar.
OPTIMISTAS
El portavoz del FMI, Masood Ahmed, dijo ayer en Washington, Estados Unidos, que esperaban iniciar discusiones, con el gobierno entrante, en las próximas semanas.
Ahmed se declaró optimista al comentar que auguraban negociaciones sobre un “exitoso” programa.
“Queremos continuar trabajando (con Nicaragua) hacia esa meta”, añadió a agencias de prensa internacionales.
Ahmed, negó las versiones de algunos analistas de que Anoop Singh, jefe de la división para el Hemisferio Occidental del Fondo, había quedado insatisfecho con la posición de Ortega en la entrevista que ambos sostuvieron el 20 diciembre pasado en Managua.
Ortega, al parecer, se habría resistido a la sugerencia de rechazar la ley de pensiones que él mismo contribuyó a aprobar en la legislatura.