Los promedios ofensivos bajos han sido una constante para Mario Holmann en los últimos dos años. A corregir esa dificultad apunta la decisión de los Yanquis de enviarlo a República Dominicana en los próximos días.
Holmann va a un año clave en su nexo con los Yanquis. De su labor ahora depende su permanencia o salida del club. Así que comenzará a trabajar temprano.
Tras resumir .311 en Dominicana en el 2002, .271 en el 2003 y .283 en el 2004 en EE.UU., Mario cayó a .213 y .254 en las últimas dos campañas.
“Queremos traerlo a Dominicana para corregir lo que no esté bien, a fin de que llegue listo para competir en Tampa”, señala el coach de bateo Freddy Tiburcio.
Al concluir su participación con el San Fernando, Holmann seguirá trabajando por su cuenta, para mientras llega el viaje.