Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde.
Esta frase de William George Ward podría estar en la cabeza de José “Quiebra Jícara” Alfaro hoy, cuando suba al ring, a tratar de ganar la pelea de su vida.
Alfaro, bravo golpeador pinolero, tratará de convertirse esta tarde en el octavo boxeador nicaragüense que coloca una corona mundial sobre su cabeza, cuando se mida al tailandés Prawet Singwancha, por el título vacante de los pesos ligeros de la AMB, en Bielefeld, Alemania.
Alfaro superó ayer sin dificultad la primera prueba, el pesaje, al marcar exactamente 135 libras que determinan la categoría, mientras que Singwancha detenía el fiel de la balanza en 134.75 libras.
“Después del pesaje, Alfaro se fue a comer espaguetis y dijo que luego le caería a un bistec”, informó Miguel Mendoza, de Radio La Primerísima, desde Bielefeld, Alemania, ayer.
Alfaro llega a este combate en el mejor momento de su carrera, después de haber superado un difícil tramo, en el que perdió tres de cuatro peleas.
Ahora, en cambio, ha eslabonado una hilera de cinco éxitos corridos, todos por nocauts, que incluyen el más resonante de su historia ante el ex monarca mundial, el norteamericano DeMarcus Corley, a quien le apagó las luces tras ocho rounds en mayo pasado, en el KO a las Drogas.
ESOS GANCHOS MORTALES
El “Quiebra Jícara”, quien ha hecho honor a su apodo con 18 nocauts entre sus 19 éxitos, es sobre todo un golpeador al cuerpo, que se ha graduado en el manejo de sus ganchos.
Ese recurso podría ser determinante en el duelo de hoy, debido a que Singwancha es esencialmente un boxeador que sabe combinar, que se mueve bien y es flexible, además de ser zurdo, algo que siempre incomoda.
Sin embargo, será interesante descubrir si Singwancha es capaz de resistir la presión que pueda ejercer Alfaro, mientras el nica tendrá que colocar toda la carne sobre el asador, ante un púgil que, al menos ante José Miguel Cotto, no se fue hacia atrás y, por el contrario, le asestó un severo castigo.
Alfaro, el joven nacido hace 24 años en una comunidad cercana a Nagarote, León, de seguro ha soñado con este día desde su debut en febrero del 2004.
Pero, después de hacerse cargo de sí mismo y entender que eso implica algo más que especular con ideas nuevas, parece listo para ganar la pelea de su vida esta tarde.