Tres miembros de una familia campesina fueron torturados y luego asesinados a balazos y machetazos por un grupo de hombres, en la comarca San Francisco de Kuskawas, al norte del municipio de Rancho Grande, en Matagalpa.
El suceso, que conmocionó a los pobladores del sector, ocurrió a las 10:20 p.m. del martes 25 de diciembre y presuntamente se trata de un “ajuste de cuentas”, lo que no ha sido confirmado ni negado por la Policía, que mantiene un equipo de investigadores en el lugar.
María Faustina López Barrera, de 26 años, Paulino López Medina, de 30, y Exequiel López Medina, de 15, fueron las personas ejecutadas por los desconocidos.
Un boletín de la Policía de Matagalpa indica que cuatro hombres con vestimentas camufladas, similares a uniformes militares, y armados con fusiles de guerra, llegaron a la casa de las víctimas, en San Francisco de Kuskawas.
Según el informe preliminar, los desconocidos rafaguearon la casa de madera y sacaron a las tres personas que estaban dentro para llevarlas a unos 200 metros del inmueble, donde les torturaron y después asesinaron.
Los investigadores policiales determinaron que el cuerpo de María Faustina presentaba seis impactos de bala y varias heridas provocadas por machete; en tanto, el cadáver de Paulino presentaba múltiples machetazos y cinco impactos de bala; mientras que Exequiel recibió seis balazos y varios machetazos.