Alex Torres conoce en carne propia la alegría que vive un niño cuando le obsequian un guante. “Entre que me regalaran una avioneta de esas que trabajaban en el arroz de mi papá o una manopla, yo me quedaba con la manopla”, afirma sonriente.
Quizá por eso puede anticipar la satisfacción que han de experimentar miles de niños del norte del país, entre quienes distribuirá una valiosa ayuda que llegó a sus manos de parte de Oriols Advocate, una organización norteamericana promotora del beisbol.
“Los Oriols Advocate se encargan de promocionar el nombre de los Orioles a través de donativos que ellos hacen en diversos países del mundo. Y esta vez la ayuda ha venido a Nicaragua y vamos a entregarla directamente a los niños”, dice Torres en su residencia.
Esta organización contactó al nicaragüense Ronaldo Peralta, gerente de la Oficina del Comisionado de las Grandes Ligas para América Latina. Y luego Peralta los conectó a Alex, quien ya tiene en su casa el contenedor con el enorme donativo de materiales.
“La donación incluye guantes, pelotas, bates, arreos para receptores, cascos, guanteletas, uniformes, almohadillas, trofeos y zapatos, entre otros artículos”, dice Torres, quien muestra los materiales, mientras se mueve en medio de cajas que han abarrotado sus bodegas.
Luego de clasificar el material y ordenarlo, Torres se ha contactado con activistas de municipios y comarcas cercanas a Sébaco, los que han llegado a seleccionar el material que necesitan y lo dejan apartado, para ser recibido de manos de los Oriols Advocate en enero.
“Las personas que nos visitarán son Kevin Joyce y Robert Harden. Ellos darán el material a quienes vinieron a seleccionarlo. El único requisito es que al momento de la entrega, estos ejecutivos de Oriols Advocate quieren ver a los niños”, indica Torres.
El asunto es sencillo: como muchas veces los materiales se quedan en el camino o no llegan a las manos correctas, Torres desea que los niños sepan que existen esos útiles y que vean a quien les son entregados, a fin de que puedan reclamar lo que se donó para ellos.
“Aquí hay historias de gente que se queda con el material, y otros hasta hacen negocio. Nosotros queremos acabar con eso y garantizar que el beisbol no parará de jugarse por falta de útiles que muchas veces están embodegados”, afirmó.