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Ernesto González Valdés ()
Ser ejemplo, como padres
Son los padres de familia quienes deben brindar seguridad a sus hijos
ernesto-gonzalez@laprensa.com.ni
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No resulta nada sencillo ser un ejemplo para nuestros hijos e hijas, donde en muchas ocasiones son muchas las incoherencias: Padres que se preocupan por mandar a sus hijos a escuelas donde se eduquen bien en virtudes y valores, e incluso están dispuestos a pagar colegiaturas exigentes, sin embargo, ellos no practican estos mismos valores. ¿En qué incide esta situación, este comportamiento? Simplemente es sabotear toda la labor educativa.

Ciertamente nadie es o será perfecto, pero debe quedar claro que nuestros hijos deberán observar en sus padres la intención sincera por practicar lo que predican. Y esto es lo hermoso de la educación. Se dice que tenemos dos juventudes: una que fue la nuestra y otra la de nuestros hijos. ¿La realidad? Hay que crecer con ellos. El mejor patrimonio que unos padres pueden dejar a sus hijos es su cuadro de valores. Todo lo demás es secundario y se puede perder.

Pero si tienen sus valores bien cimentados, tendrán dentro de ellos mismos la fuente de la felicidad. Ahora bien, estos valores se transmiten por vivencia, por transparencia personal de los padres. Esta autenticidad de los padres también necesita reflexión, autocrítica y sinceridad. Pero ese “sacrificio” se lo debemos a los hijos. Esos hijos que pueden crecer de repente, en un abrir y cerrar de ojos. Que no tengamos que arrepentirnos por no darles lo mejor de nuestro amor, que es la autenticidad de nuestro ser.

¿No se le ha dado el caso que el padre plantea una concesión al hijo, no consensuada con la madre o viceversa?, ¿y que por ello el hijo a la hora de “votar” por el padre o la madre se inclina al que le favorece en sus gustos, que pueden rayar en una no buena conducta, sin pensar en que tal vez el que en verdad tiene la razón y la cuida porque la quiere, es su mamá? ¿Consecuencias? Desacuerdos entre cónyuges y conflictos.

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