Al menos 180 mil usuarios del servicio de agua potable pagarán más por el consumo del vital líquido, a partir del próximo año, con el establecimiento de una tarifa diferenciada “similar a la del servicio de energía eléctrica”, anunció anoche el Presidente de la República, Daniel Ortega Saavedra, durante la inauguración de la instalación y operación de proyectos de agua en el barrio Isidro Galeano, al sur de Managua.
Según la presidenta ejecutiva de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Ruth Selma Herrera, —presente en el acto— de aprobarse esta medida estos 180 mil usuarios pagarían entre siete y 25 por ciento más, con el fin de facilitar el subsidio para otros 130 mil usuarios que consumen menos de 5,500 galones o 20 metros cúbicos de agua al mes.
Herrera estima que con la aplicación de una tarifa diferenciada se recuperarían unos 100 millones de córdobas de los 240 millones que suma el déficit anual de la empresa estatal.
Ortega también acusó a la empresa privada, incluyendo las zonas francas, de hacer uso de pozos privados y no pagar “ni un centavo” por el servicio.
Sobre el establecimiento de una tarifa diferenciada para el pago del servicio de agua potable, Ortega indicó que “el agua hay que pagarla, pero tenemos que hacerlo con una tarifa diferenciada, tal y como está en la electricidad”, manteniendo una tarifa “más baja” para quienes consumen menos de 5,500 galones de agua y una tarifa diferenciada para quienes llegan a consumir hasta 13,000 galones del vital líquido al mes.
“Tenemos que hacer lo mismo (de la luz) con el agua (estableciendo la tarifa diferenciada) porque en estos momentos los que más pagan son los pobres”, justificó el mandatario.
Herrera explicó que el establecimiento de una tarifa diferenciada obligaría a los nicaragüenses a ahorrar el agua “porque los subsidiados ahorrarán agua para no perder el subsidio y los que pagan más ahorrarán para pagar menos”, dijo.
Según la funcionaria, los sectores del comercio y la industria no recibirían ningún subsidio por parte del Estado.
Agregó que los otros 140 millones de córdobas del déficit anual de Enacal seguirían cubriéndose vía presupuesto, con fondos propios o donaciones, igual que el mantenimiento y modernización del sistema de agua potable.
ACUSA A EMPRESA PRIVADA DE NO PAGAR AGUA
Ortega añadió que “aquí (en el país) hay 300 instalaciones de pozos particulares donde van personas y empresas que construyeron su pozo, que está bien, están en su derecho, (pero) con el agua hacen grandes negocios”.
Ortega afirmó que algunos ejemplos de estas empresas son la transnacional Coca-Cola, la nacional Compañía Cervecera de Nicaragua y las zonas francas. La presidenta de Enacal agregó a la empresa láctea Parmalat y las embotelladoras y distribuidoras de agua purificada embotellada.
“Son empresas que no pueden trabajar sin agua, pero no pagan un centavo por esa agua que están sacando todos los días y el agua es un recurso del pueblo, un recurso del Estado nicaragüense y ellos la están utilizando. Eso es injusto (...) y tienen que pagar, hay que ponerles un medidor que diga cuánto están consumiendo de agua y paguen por cada galón de agua con el que están haciendo negocio”, advirtió.
DEFIENDE A HERRERA
Durante su intervención, Ortega Saavedra aprovechó para defender la labor de Herrera al frente de Enacal y calificó su trabajo como “extraordinario”.
“Ruth Selma ha sido atacada, bombardeada por los que nunca hicieron nada cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo y el colmo es que en la Asamblea esos diputados que no quieren respetar el poder del pueblo la llamaron a una comparecencia y tomaron una resolución y me la mandaron para decirme que debo destituirla de su cargo”, recordó para advertir que no la destituiría “porque los diputados no son los que mandan”.
“Yo no sé qué piensan ustedes —dijo Ortega a los pobladores concentrados ahí— (pero) aquí es el pueblo el que manda y el día que el pueblo diga hay que cambiar a un funcionario, ahí sí vamos a obedecer inmediatamente porque el pueblo es el que ejerce el poder y no estos diputados que no quieren dejar trabajar a nadie”.
Luego, señaló a los diputados de no pagar los servicios de agua potable y energía eléctrica, pero indicó que “no estoy hablando de nuestros hermanos (diputados) de la bancada sandinista y de la unidad de la alianza Nicaragua Triunfa. Yo estoy hablando de los otros”, señaló en clara alusión a los 52 diputados de la oposición.
Un nuevo incidente se dio con el personal de seguridad de Ortega, cuando el equipo de LA PRENSA intentaba entrevistar a Ruth Selma Herrera.