Un accidente de tránsito, ocurrido en la víspera de Navidad en Nueva Segovia, produjo la muerte de ocho personas, así como 26 lesionados, siete de ellos fueron trasladados por su estado delicado al Hospital Alfonso Moncada Guillén, de la ciudad de Ocotal, cabecera departamental.
Entre los fallecidos figuran un adolescente, tres adultos y 4 niños. Estos fueron identificados como José Antonio Mejía Espinoza, de 21 años; Ericka Elizabeth Blandón Hernández, de 27; Tania Jamilet Ruiz Lagos, de 25 y con ella sus dos hijos Ingrid Ruiz Lagos, de 6 meses y Meslier Ruiz Lumbí, de 11 años.
Los otros dos niños son Ángel Josué Báez y Jennifer Tinoco Rocha, de 4 años, y el adolescente Harry Talavera Valdivia, de 14 años.
A las 5:30 de la tarde del sábado, en la cuesta El Ventarrón, en la carretera entre Quilalí y Wiwilí, se produjo el fatal accidente que acabó con el sueño de estas personas que regresaban a sus casas para pasar en familia durante las celebraciones de Navidad.
Carlos Tenorio Orozco conducía el camión placas NS1893, marca GAZ del año 70, propiedad de Fausto Joaquín Cornejo, en el que viajaban aproximadamente 40 personas.
Cuando bajaba una pendiente de la cuesta El Ventarrón, en la comunidad La Palanca, el vehículo registró problemas mecánicos, según las versiones preliminares de la Policía Nacional de Quilalí y de algunos pasajeros, por lo que el conductor perdió el control cuesta abajo.
En consecuencia, el camión fue a impactar en un árbol de ceiba, lo que provocó que sufriera el volcón sobre la carretera.
El deteriorado vehículo de transporte colectivo, que no solía cubrir la ruta, iba cargado con aproximadamente 40 pasajeros con sus respectivas cargas y 12 quintales de café.
El lugar donde ocurrió el trágico accidente se ubica entre 15 y 18 kilómetros del casco urbano de Quilalí, según indicaron ayer en la tarde fuentes extraoficiales policiales del municipio.
PASAJEROS SE LANZARON
Muchos de los que abordaron el camión venían dispuestos a pasar la Navidad con sus familias después de haber estado un mes cortando café en algunas de las fincas de la región.
Unas 20 personas se lanzaron del camión al ver que iba incontrolable sobre la cuesta, entre ellos el joven Abimael López, quien aseguró que desde que salió de la comunidad El Refugio, el vehículo presentó fallas mecánicas en dos ocasiones y aún así el conductor venía cargándolo de más pasajeros en el camino.
Entre los trasladados al hospital de la ciudad de Ocotal se menciona a la niña Deysi Lagos, de 8 años; María Josefa Cruz Rodríguez, de 47 y originaria de Quilalí; Juan de Dios Herrera Centeno, de 58 y Rodolfo López González, de 53 años.
Los otros lesionados fueron atendidos en el Hospital Bello Amanecer, de Quilalí, municipio de Nueva Segovia.
La solidaridad de los centros asistenciales de los municipios vecinos a Quilalí, como El Jícaro, Wiwilí y Mozonte, permitieron la utilización de las ambulancias necesarias para asistir la emergencia.
La Policía Nacional envió desde Managua y Ocotal un equipo de la guardia operativa al lugar de los hechos y la especialidad de Tránsito realiza las investigaciones del caso.
Según el informe presentado por el comisionado Juan Manuel Chávez, segundo jefe de la Policía Nacional de Nueva Segovia, el vehículo portaba seguro de daños a terceros vencido en marzo del 2007 y con inspección mecánica vencida.
Carlos Benjamín Tenorio tiene autorización de la Alcaldía para cubrir la ruta Quilalí-Las Palancas, con una camioneta Toyota de su propiedad, pero el día de los hechos en horas de la mañana la camioneta sufrió desperfectos y le pidió a Fausto Cornejo que le prestara su camión para cubrir el retorno a Quilalí.
El camión no estaba autorizado para dar servicio de transporte colectivo, enfatizó Chávez. La investigación fue realizada por un equipo de guardia operativa de Nueva Segovia a cargo de la comisionada Victoria Gurdián, jefa departamental de Tránsito.