Centenares de pacientes, en su mayoría menores de cinco años y de la tercera edad, han sido atendidos en los últimos días en los distintos centros y puestos de salud de Somoto, afectados por los fuertes fríos, acompañados de lloviznas ligeras ocasionales que se registran desde inicios de diciembre en la zona.
El bajón de las temperaturas, que han llegado a los 16 grados centígrados, ha provocado el aumento de las enfermedades respiratorias como neumonía e inclusive casos de diarrea.
La doctora Bertha Noemí Olivas, directora municipal de los centros de salud de Somoto, dijo que en el 2006 se dieron 6 mil 175 casos de enfermedades respiratorias, mientras que este año se reportan 8 mil 505 casos de ese mismo mal, que afecta principalmente a la niñez y a los ancianos, muchos de los cuales padecen de asma.
Mientras que los problemas de neumonía pasaron de 823 casos en el 2006 a mil 145 casos en lo que va del 2007, según los datos oficiales.
Mientras que los casos de enfermedades diarreicas pasaron de 582 registrados en el año 2006, a 953 en lo que va de este año.
ASMÁTICOS TAMBIÉN SUFREN
Olivas manifestó que el incremento de las enfermedades respiratorias “se debe en gran parte a los cambios bruscos” del clima, debido a la llegada de los frentes fríos desde el norte del planeta.
Este problema afecta a las personas de la tercera edad con patologías de fondo, como los casos de pacientes asmáticos, a quienes se les está proporcionando inhaladores, mientras que al resto de los afectados por neumonía se les suministra antibióticos como la penicilina.
Se calcula que a diario los puestos y centros de salud atienden a más de 100 pacientes en todo el municipio de Somoto, por lo que las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) están atentas para garantizar la debida atención.
También hay un incremento de los casos de diarrea en niños menores de cinco años, a quienes se les está suministrando sueros orales y atención especializada.
Los médicos están recomendando a los padres de familia no exponer a los niños al frío, abrigarlos bien, especialmente durante la noche, para evitar que los pequeños recaigan con las enfermedades citadas.