El Embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, entregó ayer equipos y aperos de pesca a pobladores miskitos de la comunidad indígena de Krukira, en el municipio de Puerto Cabezas, en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
La donación benefició a unas 1,200 familias que fueron afectadas por el huracán Félix.
En la comunidad de Krukira, acompañado de las autoridades costeñas, entre estas el ex vicecanciller Javier Williams, el diplomático entregó motores fuera de borda, lanchas, trasmallos y máquinas de coser que servirán para la reactivación económica de las familias costeñas.
MÁS AYUDA
Trivelli anunció en esa comunidad una extensión de la ayuda, por el orden de los 300 mil dólares, que será entregada a diferentes organizaciones locales entre ellas Pana Pana, la Fundación para el Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua, entre otras.
El funcionario agregó que no se han olvidado de los damnificados del huracán Félix y se comprometió a mantener la ayuda de su Gobierno hacia las comunidades indígenas.
El diplomático recorrió posteriormente las instalaciones de las bodegas del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en Bilwi, donde anunció que el Gobierno ha otorgado más de 3 millones de dólares en ayuda alimentaria, entregada al PMA.
Según la oficina de prensa de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), el Gobierno norteamericano ha destinado más de 15 millones de dólares en ayuda humanitaria, consistente en préstamos hipotecarios por medio de Bancentro y transporte aéreo al Gobierno de Nicaragua para atender la emergencia causada por el huracán Félix.
El número de damnificados tras el paso del huracán Félix por Nicaragua se elevó a más de 600 mil, según fuentes oficiales.
El huracán embistió la zona del Caribe norte nicaragüense con vientos de 260 km/h y categoría cinco en la escala Saffir-Simpson, también dejó decenas de heridos y más de 600 desaparecidos, según diversas fuentes.
El ciclón bajó de intensidad hasta convertirse, el miércoles 5 de septiembre, en un sistema de baja presión en territorio hondureño, además destruyó cerca de nueve mil viviendas y dejó a casi 16 mil personas desplazadas, distribuidas en 76 albergues en el litoral del Atlántico Norte.
Según reportes oficiales, existen 6,122 familias afectadas, más de 40,000 damnificados y al menos 15,809 desplazados, distribuidos en 76 albergues instalados en todo el litoral del Atlántico Norte.
Además se reportan 200 desaparecidos, según datos de la población afectada.