Hace un par de años inicié mi superación personal resolviendo estudiar una maestría en administración de empresas. Esta aventura me ha llevado a leer casos y estudios de diversa índole, desde aspectos de humanidades y economía política hasta competitividad y desarrollo sostenible. Algunos conceptos como “países competitivos” e “índice de desarrollo humano”,“ entre otros, se han quedado grabados en mi mente. Y me interesante entonces preguntarme: ¿Qué se ha hecho a través de todos estos años por mejorar dichos índices en nuestro país? Les explico en dos palabras: muy poco.
Empecemos por analizar la competitividad: “La prosperidad de una nación depende de su competitividad, la cual se basa en la productividad con la que produce bienes y servicios…así como instituciones políticas sólidas, legales y estables...” (Tomado de Instituto para Estrategia y Competitividad, de Harvard). Algunos pilares fundamentales para hacer competitiva a una nación son: instituciones sólidas, infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud, educación e innovación (tomado de Foro Económico Mundial). Hay que preguntarse: ¿Cuánto hemos avanzado en cada uno de estos aspectos en los últimos 20 años? De nuevo debo decir que muy poco. Nos encontramos en la posición 111 en una lista de 131 países del mundo sobre competitividad. Nuestro vecino del Sur se encuentra en la posición 63 de esa misma lista (www.weforum.org). Preguntémonos: ¿Por qué será? ¿Son acaso los ticos más o menos humanos que nosotros? No. Lo que sucede es que dentro de sus propias imperfecciones han sabido llevar a su país más lejos que nosotros; han sabido invertir en la educación, pilar fundamental del desarrollo de las naciones; han protegido maravillosamente su medio ambiente y sobre todo han venerado la democracia. Costa Rica ha desarrollado un plan de nación con la vista puesta en el año 2050 ¿Cuál es nuestra visión como pueblo nicaragüense? ¿Crear a los CPC? ¿Hacer más rico a Ortega y su nefasta cúpula? ¿Crear constituyentes?
Hablemos un poco ahora sobre el índice de desarrollo humano. ¿Dónde nos encontramos? Según las últimas cifras de las Naciones Unidas, Programa para el Desarrollo, Nicaragua es el número 110 (0.710) y Costa Rica el 48 (0.846) de una lista de 175 naciones. Este índice es usado para distinguir si un país es desarrollado, en desarrollo, o subdesarrollado. Pregúntense: ¿Qué se hace para mejorar este índice? Bueno, en vez de mejorar se hace esto (lo abajo descrito).
Se crean los perversos CPC, la reencarnación de los terroríficos “ojos y oídos de la revolución” de la década perdida ¿En qué país vivimos que le permitimos a este señor —Ortega— crear tal ente? ¿Qué nos pasa? ¿Es Ortega incapaz de notar las enormes diferencias sociales de su propio país en comparación a similares países de la región? ¿O se hace el ciego? Es evidente que lo único que le importa es perpetuarse en el poder, enriquecerse, desapropiar a cuantos pueda, crear instituciones serviles, seguir humillando el sistema democrático y quién sabe cuántas cosas más. En realidad da pena escucharlo; cada vez que habla solamente escupe sandeces.
El tiempo transcurre y los gobernantes “sirven” a la nación, pero nada cambia. No mejoramos nuestra economía; nuestros hijos son atendidos en hospitales de quinto mundo (dan pena); “estudiantes” universitarios destruyen la infraestructura de la nación en protestas de claros tonos políticos (¡y al jefe de todos ellos se le premia con un escaño en la Asamblea Nacional!) Con todos estos cánceres pareciera ser que seguiremos estancados y que el status quo, por lo menos a mediano plazo, no cambiará.
Me pregunto: ¿Cuántos de nosotros estaríamos dispuestos a crear un país digno para todos? Un país en donde la justicia sea ciega de verdad y le sirva a todos por igual; un país en donde los políticos corruptos vayan a la cárcel en vez de premiarlos como candidatos presidenciales o inclusive seudo presidentes 38 por ciento; un país que respete el medio ambiente; un país en donde se cuente con funcionarios de carrera probada y de altos estándares morales ¿Tendremos algún líder escondido por ahí que pueda ser capaz de hacer todo esto, o al menos crear el marco constitucional y legal para llevarlo a cabo? Creo que el líder está en cada uno de nosotros que sí queremos a Nicaragua. El populismo y la demagogia de izquierda no son la solución. La solución es crear una visión de nación emanada desde la Presidencia de la República, sin distingos de matices políticos, religiosos o de cualquier índole, y seguirla al pie de la letra.
Finalmente, para todos aquellos que se preguntarán por qué compararse con Costa Rica. Pues bien, siempre es sano compararse con una contraparte parecida a uno para distinguir qué tan bien se encuentra uno mismo. Históricamente, ambas naciones han sido similares, sin embargo en una de ellas se ha hecho algo bueno (o mejor) y vale la pena aprender de ello. ¿No creen?