Los conflictos en el ordenamiento del mercado municipal y el consecuente traslado de algunos comerciantes al centro de la ciudad, por órdenes del presidente Daniel Ortega, han llegado a extremos de amenazar a las autoridades municipales, provenientes de quienes no quieren acatar las disposiciones del Gobierno local.
Edwin Cerda, copropietario de un restaurante en Ocotal, sostuvo que desde que los comerciantes retornaron a las ruinas del viejo mercado, el centro histórico se ha convertido nuevamente en un relajo, que afecta el ordenamiento y tranquilidad de los ciudadanos que a diario transitan por allí.
El pasado 10 de octubre 104 comerciantes decidieron abandonar el nuevo y moderno mercado municipal, construido al sur de la ciudad con una inversión de aproximadamente 15 millones de córdobas y que ocupaban desde el año 2004, para retornar a las ruinas de lo que fueron las instalaciones del mercado municipal en el centro histórico de la ciudad, aduciendo que sus ventas han bajado significativamente.
Sin poder evitar ese retorno y amparados en las órdenes del presidente Ortega al alcalde Marciano Berríos, dadas en público el 8 de octubre en Ocotal y bajo compromisos de los comerciantes de no obstaculizar la vía y no crear desorden en las calles céntricas de la ciudad, el Concejo adoptó algunas disposiciones contempladas en la Ley de Arbitrio y Ordenanzas, pero el conflicto parece lejos de resolverse.
DISPOSICIONES DEL CONCEJO
Firmar un contrato de arriendo por un año en concepto de uso de suelo, la firma de un pagaré asumiendo viejas deudas y la firma de una acta de entrega del tramo, que ocuparon en el mercado municipal, es condición básica para que la Alcaldía extienda el permiso de operaciones de cada uno de los 104 comerciantes, que decidieron retornar a las viejas instalaciones del mercado en el centro de la ciudad.
El Concejo considera que el nuevo mercado debe mantener la categoría de mercado único municipal de Ocotal, debido a que una cantidad similar de comerciantes había decidido no abandonar sus tramos y a la vez formarían una comisión, para hacer el estudio del traslado y construcción de la terminal de buses contiguo a dicho centro.
Los comerciantes rebeldes tienen una deuda pendiente por impuesto con la municipalidad, de 300 mil córdobas .