SAN SALVADOR. - El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz, demandó hoy “un esfuerzo" de los salvadoreños para contener el ingreso de jóvenes a violentas pandillas que operan en este país que sufre un promedio de casi diez homicidios por día.
"Debe ser un esfuerzo de toda la sociedad. El problema es tremendo", declaró Sáenz al referirse al tema de las pandillas o "maras" durante una rueda de prensa tras oficiar la misa dominical en la céntrica catedral de San Salvador.
Monseñor Sáenz, al comentar el peligro que afrontan los jóvenes que ingresan a pandillas, señaló que sufren "graves amanazas si no obedecen sus métodos brutales".
"El problemas es gravísimo. Debemos luchar positivamente fortificando a la familia y haciendo que la sociedad esté más abierta a la atención de los jóvenes y de los niños", subrayó el arzobispo.
Según proyecciones del Consejo de Seguridad Pública (CSP), en el El Salvador existen un poco más de 10 mil pandilleros en decenas de comunidades.
"Es la lucha positiva (de la sociedad frente a las pandillas), a ver si gana el bien sobre el mal", indicó Sáenz tras reconocer que "el tema es bastante difícil y hay que rezar mucho al Señor para que nos ayude en esto".
Para disminuir el ingreso de jóvenes a las pandillas el CSP impulsó durante el año que finaliza diferentes programas que incluyen talleres de dibujo, pintura y de diferentes deportes.