MÉXICO. - Miles de vecinos del estado mexicano de Tabasco (sur) se resistieron este fin de semana a ser evacuados pese al riesgo de inundaciones cuando el martes se reabra el cauce del río Grijalva taponado por un alud de tierra desde el 4 de noviembre, informó el domingo la prensa.
"La gente no quiso salir de sus casas; sólo muy pocos", dijo al diario Milenio Abenamar Leiva, alcalde de Nacajuca, uno de los tres municipios en los que se tenía previsto evacuar a 25 localidades consideradas en riesgo de inundaciones.
En dicho poblados, situados a orillas de los dos ríos que recibirán las aguas del Grijalva cuando se quite el tapón, Samaria y Carrizal, las autoridades del estado se habían propuesto desalojar a unas 15.400 personas, aunque de acuerdo con ese periódico sólo una tercera parte había accedido el sábado a dejar sus hogares.
Unos 2.000 elementos de la policía estatal, protección civil, el Ejército y la Marina participan desde ayer en las labores de evacuación, apoyados por decenas de autobuses y vehículos del transporte en los que debían trasladar a las familias a los 13 albergues dipuestos por el gobierno tabasqueño.
El gobernador, Andrés Granier, había advertido que no permitiría que nadie se quedase en las casas en riesgo, como sucedió a finales de octubre, cuando miles de personas se quedaron aisladas en los techos de sus casas cuando el estado sufrió unas catastróficas inundaciones que afectaron a 1,2 millones de personas.
Sin embargo, el funcionario se rehusó a amenazar con el uso de la fuerza pública contra los que se negasen.
Las autoridades incluso han dispuesto bodegas donde las familias evacuadas pueden resguardar sus enseres domésticos y ha asegurado que las zonas desalojadas serán patrulladas por la fuerza pública para evitar los actos de pillaje que tuvieron lugar en la pasada inundaciones.
En el vecino estado de Chiapas, donde continúan los trabajos para abrir el canal que el martes permitirá al río Grijalva seguir su cauce, no se registraron mayores problemas para evacuar a los 3.500 indígenas zoques situados en zonas de riesgo.