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Su perro le destrozó el rostro. Un equipo de cirujanos plásticos franceses se lo reimplantaron en una cirugía pionera.
Y 18 meses después de la intervención, Isabelle Dinoire volvió a sonreír normalmente.
Han pasado dos años después de aquel primer transplante de cara, considerado un éxito por los especialistas que lo realizaron. Los doctores franceses Jean-Michel Dubernard y Bernard Devauchelle, que encabezaron la cirugía, han publicado un informe de 10 páginas con los resultados de la operación y las mejoras que ha experimentado la paciente, en la revista especializada The New England Journal of Medicine.
Según el reporte de los médicos, el rostro de Isabelle ya es sensible a la luz, sensible al frío y al calor y “retornó a la normalidad 6 meses después del transplante”. Los médicos explican además que recuperó lentamente la habilidad de movimiento en la cara y que la paciente pudo cerrar completamente la boca 10 meses después de la intervención. A los 18 meses, Dinoire volvió a sonreír.
Isabelle ha sido sometida a otras cirugías, además de recibir tratamiento sicológico y fisioterapia. Los médicos dicen en su reporte que “Isabelle ya no tiene miedo de caminar por la calle o de conocer gente en una fiesta” y que “está satisfecha con los resultados estéticos”.
Dinoire, ahora con 39 años, fue sometida a la operación el 27 de noviembre de 2005, después que su perro le desfiguró el rostro. Contó que el suceso ocurrió tras tomar medicamentos para olvidar una “semana perturbadora y con muchas dificultades personales”. Isabelle recibió su nuevo rostro (nariz, boca, mentón) de una mujer de 46 años que había fallecido de un paro cerebral. Hasta ahora se han realizado otras dos operaciones similares.
“Una vez que salga del hospital, espero retomar mi vida familiar y, después, una actividad profesional. En resumen, quiero retomar una vida normal”, dijo la paciente en febrero de 2005. Dos años después, Isabelle sonríe con su nuevo rostro..