Tras una presión que inició el viernes por la noche, ayer dos empleados del Consejo Supremo Electoral (CSE) con apoyo de la Policía de Rivas se tomaron el edificio que ocupa el Consejo Electoral Departamental (CED) de esa ciudad y destituyeron a su presidente, José Ángel Granados, sin motivos aparentes.
Al ver la agresividad de los funcionarios, la administradora del CED, Evanil Alvarado, para evitar daños en el inmueble abrió los portones; ambos entraron y sacaron de la sede al guarda de seguridad y a otros empleados menores.
Según Granados, el funcionario que llegó a concretar su destitución es de menor rango que él.
“El (interventor) es el administrador del CED de Carazo y se llama Bayardo Cruz”, aseguró Granados.
También indicó que la funcionaria que firma su destitución es Isabel Turcios, directora de Recursos Humanos del CSE. Además responsabilizó a sus defenestradores, de cualquier documento que se llegase a extraviar, puesto que él no ha hecho una entrega formal del local.
Recurrirá de amparo
Granados dijo que este lunes recurrirá de amparo ante la Sala Constitucional, pues considera que se está violentando sus derechos consignados en la Ley Electoral, donde se establece que la destitución de un presidente electoral departamental se hace con los votos de los magistrados del CSE.
Las presiones iniciaron el pasado viernes, cuando los dos trabajadores del CSE llegaron a entregarle una carta de destitución, la cual se negó a recibir, porque no estaba firmada por el presidente del CSE, Roberto Rivas.
Granados acusó al Gobierno y al partido sandinista de persecución política a todos los opositores, argumentando que a él lo están destituyendo porque es presidente departamental del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en Rivas.
La noche del viernes LA PRENSA intentó obtener la versión de los dos empleados del CSE, que llegaron a cumplir la orden de destitución, pero estos ni siquiera se identificaron y permanecieron frente al local del CED Rivas a bordo de una camioneta particular placas M-066-840, manifestando que de ahí no se irían hasta conversar con Granados.
Tras el hecho, la directiva del PLC en Rivas se declaró en sesión permanente. En la reunión acordaron realizar una asamblea con los concejales liberales de los diez municipios, junto a los alcaldes y vicealcaldes liberales del departamento. También serán invitados a participar dirigentes sindicales de la zona.