El presidente Daniel Ortega respondió ayer verbalmente a la dura nota de protesta que le envió el Gobierno de Colombia por haber llamado “hermano” al jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Manuel Marulanda, y cuestionar la posición del presidente colombiano, Álvaro Uribe, respecto al tema los secuestrados por esa agrupación guerrillera.
“Yo le pido al Gobierno de Colombia que entienda que no se trata de ninguna injerencia, de nuestra parte, simplemente nos estamos sumando al clamor del pueblo colombiano”, dijo Ortega ayer en la casa del partido gobernante.
Ortega agregó que sus opiniones obedecen también “ al clamor de los familiares de los retenidos, al clamor de los familiares de Ingrid Betancourt”.
Colombia envió una nota de protesta al Gobierno nicaragüense, en la que dice que “está obligado a repudiar frases de hermanamiento con terroristas, más cuando ellas provienen del Jefe de Estado de una Nación democrática”.
De acuerdo con los medios colombianos, es una de las notas de protesta más dura que Bogotá ha proferido contra un país vecino, en las que calificó de injerencia la actitud de Ortega.
La nota fue enviada por el canciller colombiano Fernando Araújo, a su homólogo nicaragüense Samuel Santos López.
Sistemático
Ortega se ha referido, de manera sistemática, en los últimos días a los secuestrados en poder de las FARC, y al tiempo que ha llamado “querido hermano” al jefe guerrillero, “Manuel Marulanda”, ha cuestionado al gobierno del presidente Uribe por haber puesto fin a la mediación del presidente venezolano Hugo Chávez, y la senadora Piedad Córdoba.
También dijo que la ex candidata a la Presidencia, Ingrid Betancourt, secuestrada por la guerrilla de las FARC en 2001, corre el “riesgo de ser asesinada” y sugirió que “no es fácil asegurar que (Betancourt) pueda recorrer ante un punto seguro y que no le vayan a asesinar para culpar a la guerrilla, porque desgraciadamente a esos extremos llega esa confrontación en Colombia”.