Creo en linterna verde
y en su anillo prodigioso… creo.
Creo en las alfombras voladoras
sostenidas en el aire por la fuerza de la fe… creo.
Creo en los duendes y en la olla
al final del arco iris… creo.
Creo en la mente humana
imaginativa, intuitiva, creadora
superior a toda otra fuerza… creo.
Creo en la belleza del recuerdo
y en las bondades del olvido… creo.
Creo que la felicidad existe
pero en lapsos ofensivamente cortos… creo.
Creo que el dolor redime
y la oración desconcierta… creo.
Creo en el amor perfecto, el de los padres por los hijos
y el imperfecto de los hijos por sus padres… creo.
Creo en la lealtad de los hombres
y en la belleza de las mujeres… creo.
Creo en la dulzura de los niños
y en la desesperación de los ancianos… creo.
Creo que dios existe
hecho a tu imagen y semejanza… creo.
Creo en la resurrección de los muertos
y en la vida de los que llegarán a muertos… creo.
Creo en la lluvia serena
y en la tormenta aterradora… creo.
Creo que la edad perfecta
es la tuya en este día… creo.
Creo en el oro que deslumbra
y en el acero que construye… creo.
Creo en la hermosura insuperable
del agua… y de tus labios… creo
y, en el espanto indescifrable de tus ojos que se apagan… creo…