Managua, 1:41 am | 25/11/2009
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Suplementos >> La Prensa Literaria
Poesía nicaragüense
 
Credo

Creo en linterna verde
y en su anillo prodigioso… creo.

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Desechables

Rasurados en secreto
escondemos nuestros rostros
en los

de las almohadas
para ocultar arrugados párpados
gruesos y amarillos que se imponen
como curtidos trasplantes de carnaza
sin poder evadir la angustia que nos brinca
en el cuerpo de una rata cruda y pegostiosa
que en el carbón del delirio
se aferra a remarcarnos
la mordedura de la oreja
mordida de su carcajada.

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Geometría

La mujer no es forma
redonda.
Es triangular.

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Los Mareados

Y aquí estoy como siempre leyendo los diarios para distraerme
y tomando el vermouth en este cafetín francés en la mitad de Palermo
...Rara, como encendida, te vi bebiendo linda y fatal...
y trato de olvidarte, como si olvidarte fuera una acción consciente
y todo el subconsciente de mi existencia me conduce
y desde todos los puntos cardinales, a tus negros ojos negros
y hacia tu piel morena, canela, mirra y oliva negra
y todos los caminos me conducen a ti, como si fueras una nueva
Roma, la Roma del Imperio de mi sinrazón en que camino
y cada calzada culmina en la vía Apia que me dirige a tu corazón
—centro del imperio—
y como diría Julio César ... Todos mis ejércitos, todos mis hombres
y todas mis mujeres se mueven para que al complacerme,
te complazcan
y desde este Palermo de Buenos Aires te lloro con la Rinaldi
...bebías y en el fragor del champagne, loca reías por no llorar, pena me dio encontrarte...
y gimo sabiendo que a estas alturas de mi vida ante ti, estoy rendido
y he culminado la última batalla de mis batallas
y que al irte después de haberme derrotado sobre la arena de
y Esparta, quedan las pisadas de mi desvarío que dirigiéndose al mar
y siguiendo las huellas de Alfonsina, se desorientan
...pues al mirarte... yo vi mujer, tus ojos, en un eléctrico ardor, tus bellos ojos... que tanto adoré...

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