El Parlamento finalizó hoy su período legislativo 2007 inmerso en una pugna con el gobierno que paraliza de forma parcial su funcionamiento por los Consejos de Poder Ciudadano (CPC) creados por el presidente Daniel Ortega.
Las bancadas opositoras no asistieron a la ceremonia de clausura en la que el presidente del Congreso, el sandinista René Núñez, presentó el informe anual, ante un auditorio conformado sólo por los 38 diputados del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y algunos invitados.
Durante el año los diputados sesionaron 64 veces, aprobaron 33 leyes y 40 decretos, pero dejaron 78 proyectos de ley, 20 decretos, 92 decretos de otorgamiento de personalidades jurídicas y 19 puntos especiales.
Entre las leyes refrendadas por el Congreso está la penalización del aborto, reformas al Código Penal y a la Ley 290 de Organización y Competencias del Poder Ejecutivo.
Es a través de esta última ley que el Parlamento rechazó a los CPC como órganos del Estado, por considerar que son un brazo político del gobierno para ejercer control sobre la población.
Pese a la decisión del Congreso, Ortega instaló a los CPC por decreto y ha dicho que les dará todo el poder y participación en los asuntos públicos, lo que motiva un fuerte enfrentamiento con los legisladores.