OKLAHOMA CITY.- Una segunda tormenta invernal en apenas una semana golpeará de lleno las Planicies en Estados Unidos, la zona central del país. Se prevé que una capa de nieve cubra varias localidades que aún padecen las consecuencias de la primera tormenta.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió advertencias de nevadas fuertes para partes de Oklahoma, Misurí y Kansas. Algunas de esas zonas podrían recibir hasta 23 centímetros (9 pulgadas) de nieve, indicó.
La tormenta del fin de semana pasado azotó a gran parte de las planicies antes de castigar con su nieve al noreste del país. Al menos 38 personas murieron, la mayoría de ellas en accidentes de tránsito. Del total de fallecidos, 23 fueron en Oklahoma.
En su momento más álgido, un millón de clientes de Oklahoma, Kansas y Misourí quedaron a oscuras. Las cuadrillas trabajaban para restaurar la electricidad a unos 280.000 hogares y negocios que aún permanecían sin luz, pero la tormenta más reciente podría complicar esos esfuerzos.
El presidente George W. Bush declaró a comienzos de semana el estado de emergencia en Oklahoma, lo que liberó recursos para responder a la tormenta.
El gobernador de Oklahoma, Brad Henry, dijo que buscaba una declaración más amplia de desastre que suministre ayuda a las personas y a los gobiernos locales.
La primera tormenta cambió el hielo por la nieve a medida que avanzaba por el noreste, y arrojó entre 5 y 30 centímetros (de 2 pulgadas a un pie) de nieve en la región.
Algunas personas pasaron ocho horas manejando hasta llegar a sus casas el jueves en Boston, y los autobuses de los colegios públicos estuvieron dejando a los niños en sus casas hasta las 11.00 de la noche.