Superar la inestabilidad de sus operaciones en León y Chinandega, es la meta que se traza la empresa transnacional Unión Fenosa (UF) para los primeros meses de enero y febrero.
A pesar que este segundo encuentro evaluativo era de importancia, sólo asistió el alcalde sandinista de Chichigalpa Wilfredo Rostrán, entre otros delegados de los alcaldes del departamento.
Rostrán precisó que después del primer encuentro hay avance del 30 por ciento de cumplimiento en las fallas de servicio en su localidad, que se compone de 62 mil habitantes. Las dificultades identificadas son: postes quebrados, falta de luminarias y el robo de cables.
Se conoció que de un total de 151 casos de irregularidades, identificados y reportados por las municipalidades, se corrigieron 49, quedando el resto para superarse en enero y febrero del 2008.
Jussy Zelaya, gerente de Comercialización de Fenosa para Occidente, explicó que la prioridad es resolver las dificultades de los transformadores en mal estado y que para ello se contrató a la empresa capitalina Enatrel, que se encargará de solucionar algunos casos serios, que se registraban, porque los reportes de los alcaldes indicaban que el mal servicio entorpecía las actividades económicas de la población.
Entre ellas se mencionaba la paralización de las bombas de agua potable en los pueblos.
Zelaya anunció que el año próximo esperan la llegada de un lote de transformadores, proveniente del extranjero, con los cuales se resolverán dificultades apremiantes, detectadas en el informe de los alcaldes.
Disnorte posee una lista de repartos, cuyos lotes no poseen ni títulos de propiedad, ni el documento de inspección de bomberos. Parte de los acuerdos con las alcaldías fue “coordinar acciones para reducir la cantidad de requisitos, logrando que el caso de las zonas rurales sólo bastará la cédula de identidad y la aprobación municipal para brindar el servicio”, dijo Rostrán.